En un momento que fusionó el deporte de élite con la diplomacia internacional, Claudia Sheinbaum entregó el Balón de Oro al español Rodrigo Hernández “Rodri” tras la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium.
La ceremonia, compartida con Donald Trump y Mark Carney, simbolizó la unidad de los países socios del T-MEC.
El gesto diplomático de Claudia Sheinbaum, quien lució un traje verde con una rosa bordada, reforzó la imagen de cooperación regional en un evento de alcance global.






El momento de la premiación de España, campeona del Mundial 2026
Tras el intenso duelo entre las selecciones de España y Argentina, se llevó a cabo la ceremonia de clausura en el centro del campo.
La presidenta de México, luciendo un traje sastre color verde con una rosa bordada, participó en el protocolo oficial junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Durante la entrega de los reconocimientos individuales, se captó el momento en que Sheinbaum sostuvo el Balón de Oro mientras el galardonado, Rodri Hernández, intercambiaba unas palabras con el presidente Trump antes de recibir el trofeo de manos de la presidenta.

Además de este galardón, Claudia Sheinbaum y Mark Carney participaron en la entrega de medallas a los jugadores y al cuerpo arbitral liderado por Slavko Vinčić.
Presencia diplomática en el palco de honor de la final del Mundial 2026
La participación de la presidenta en la ceremonia fue la culminación de una jornada de coordinación trilateral entre los países socios del T-MEC.
Durante el encuentro, Sheinbaum compartió el palco de honor con Donald Trump, la primera dama Melania Trump, el primer ministro Mark Carney y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Este viaje a Nueva York representó el segundo encuentro presencial entre Sheinbaum y Trump, quienes aprovecharon la visibilidad del Mundial para enviar un mensaje de colaboración en temas de la agenda regional como el comercio, la migración y la seguridad.
La presidenta de México subrayó que su asistencia al palco de honor del Mundial 2026 fue fundamental para mostrar la unidad entre los tres países que fungieron como sedes del torneo



