El parlamentario británico Noah Law solicitó formalmente a la FIFA aplazar la sanción de un partido al defensor inglés Jarell Quansah, expulsado en el duelo contra México en los octavos de final del Mundial 2026.

En una carta, el político del Partido Laborista argumentó que la medida debería posponerse para garantizar equidad, citando como precedente el caso del estadounidense Folarin Balogun, cuya suspensión fue diferida tras intervención política.

Noah Law pidió consistencia normativa para preservar la integridad del Mundial 2026 y evitar trato desigual entre selecciones.

Partido Laborista pide a la FIFA aplazar la sanción de Jarell Quansah hasta que termine el Mundial 2026

¿Por qué el Partido Laborista pidió a la FIFA aplazar la sanción de Jarell Quansah?

Noah Law solicitó posponer la sanción de Jarell Quansah basándose en los principios de equidad, consistencia y precedentes dentro del Mundial 2026.

A través de una carta, Noah Law sostiene que ya ocurrió una situación similar anteriormente en la competencia, cuando el delantero de Estados Unidos, Folarin Balogun, recibió una tarjeta roja durante los dieciseisavos de final.

Noah Law destacó que la integridad del torneo depende de que las reglas se apliquen por igual a todas las naciones participantes.

Argumentó que no se podría justificar que un jugador se beneficie de una suspensión diferida mientras que otro, en circunstancias prácticamente idénticas, no reciba el mismo trato.

Noah Law considera que es imperativo que la FIFA trate este asunto con la máxima seriedad para mantener la integridad del Mundial 2026.

Aunque Noah Law reconoce que la tarjeta roja fue una decisión correcta por parte del árbitro, insiste en que lo justo sería retrasar la suspensión hasta que finalice el Mundial 2026, tal como aparentemente se permitió en el caso anterior.

¿Qué pasó con Folarin Balogun y por qué piden que pase lo mismo con la sanción de Jarell Quansah?

En el caso de Folarin Balogun, delantero de la selección de Estados Unidos, ocurrió una situación sin precedentes durante el Mundial 2026 cuando la FIFA revocó su suspensión automática tras una intervención política al más alto nivel.

Folarin Balogun recibió una tarjeta roja directa en el minuto 64 del partido de dieciseisavos de final contra Bosnia-Herzegovina.

La falta fue considerada una “entrada peligrosa” o “juego brusco grave” por pisar el tobillo del defensor Tarik Muharemovic. Según el reglamento estándar, esto conllevaba una suspensión automática para el siguiente encuentro.

El presidente de Estados Unidos llamó personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar una revisión de la jugada, calificando la expulsión de “horrible”, “injusta” y una “gran mancha” para el torneo.

Donald Trump argumentó públicamente que la acción no era falta, sino simplemente un choque entre dos atletas.

El Comité Disciplinario de la FIFA decidió aplicar el Artículo 27 de su Código Disciplinario para dejar la sanción de un partido “en suspenso” durante un periodo de prueba de un año. Esto permitió que Balogun quedara habilitado para jugar los octavos de final contra Bélgica.

La UEFA calificó la decisión de “inaudita, incomprensible e injustificable”, afirmando que la FIFA “cruzó una línea roja” al romper la igualdad de trato y la integridad de las reglas del torneo.

La federación belga se mostró “atónita” e indignada, anunciando que impugnaría la elegibilidad del jugador al considerar que la decisión contradecía directamente el reglamento específico de la Copa del Mundo.

Por su parte Gianni Infantino defendió la independencia de los órganos judiciales del organismo, asegurando que, aunque recibió la llamada de Trump, el proceso siguió los cauces legales autónomos de la institución.

Folarin Balogun