Erika María Guadalupe Herrera, suegra de Carolina Flores, huyó a Panamá y luego se refugió en Venezuela tras cometer el feminicidio el pasado 15 de abril de 2026 en un departamento de Polanco, en la Ciudad de México (CDMX).
Fue la noche del 29 de abril cuando se dio a conocer que la suegra de Carolina Flores fue detenida en Venezuela por la Interpol, tras la emisión de una ficha roja en conjunto con la Fiscalía de la CDMX.
Suegra de Carolina Flores aprovechó la falta de denuncia de su hijo para huir a Venezuela
Tras la detención de Erika María Guadalupe Herrera, se dio a conocer la ruta que siguió para huir de las autoridades luego de cometer el feminicidio de Carolina Flores.
De acuerdo con la información, la mujer aprovechó las 24 horas que tardó su hijo, Alejandro Sánchez Herrera, en acudir ante las autoridades, para salir del país y huir a Panamá —en primera instancia—.
Tras aterrizar en Panamá, Erika Guadalupe Herrera aprovechó que aún no era buscada por las autoridades para tomar otro vuelo que la llevaría a Venezuela e ingresar libremente a dicho país.

Es decir, en menos de 24 horas de haber cometido el feminicidio de Carolina Flores, huyó de México con la intención de evadir la justicia.
La suegra de Carolina Flores ingresó con sus documentos oficiales a Venezuela, por lo que el país sudamericano tenía conocimiento de su presencia.
Fue así que tras la emisión de la ficha roja de Interpol, agentes de dicha agencia en Venezuela lograron ubicarla en la ciudad de Caracas, por lo que procedieron de inmediato a su detención.
Hasta el momento se desconoce si Alejandro Sánchez Herrera, esposo de Carolina Flores, será acusado de complicidad.
Esto toda vez que su madre escapó del país aprovechando la inacción que tomó al no acudir ante las autoridades de manera inmediata tras presenciar el crimen en su propio departamento.



