Erika Guadalupe Herrera fue detenida el 29 de abril en Caracas, Venezuela, tras una ficha roja de Interpol por el feminicidio de Carolina Flores.
Durante su arresto, Erika Guadalupe Herrera se resistió a las autoridades, argumentando que no podían detenerla en otro país por un delito que negó haber cometido.
De acuerdo con reportes, el cargo inicial por desacato habría sido utilizado como medida para retenerla mientras se confirmaba la alerta internacional emitida desde México.
Nuevos detalles sobre el tiempo y la ruta de escape de Erika Herrera
Las investigaciones sobre el feminicidio de Carolina Flores han revelado nuevos datos sobre el tiempo que Herrera permaneció en el lugar tras el ataque.
De acuerdo con indagatorias, la mujer estuvo menos de 30 minutos en el departamento antes del crimen, y abandonó el inmueble aproximadamente 19 minutos después.

Las autoridades señalaron que Herrera llegó al domicilio en Polanco a las 10:55 horas y habría disparado contra Carolina Flores alrededor de las 11:24.
Posteriormente, a las 11:45, la sospechosa salió del lugar con maletas, sin que su hijo interviniera para detenerla, según reportes de la investigación.
El crimen ocurrió el 15 de abril en la Ciudad de México, donde la víctima, ex reina de belleza de 27 años, fue asesinada dentro de su domicilio.
Un día después del ataque, el 16 de abril, Herrera viajó de México hacia Venezuela, realizando una escala en Panamá antes de establecerse en Caracas.
Actualmente, autoridades mexicanas han iniciado el proceso de extradición, aunque se prevé que el trámite pueda extenderse durante varios meses mientras continúan las investigaciones del caso.






