La propuesta de reforma para establecer la nacionalidad única como requisito para aspirar a ciertos cargos públicos continúa generando debate entre representantes de Morena y sectores binacionales.
En esta ocasión, Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico, y Citlalli Hernández intercambiaron posturas sobre los alcances de la iniciativa impulsada por el oficialismo.
Mientras Larry Rubin advirtió que limitar la participación de personas con doble nacionalidad no garantiza mejores gobiernos, la dirigente morenista defendió que la reforma no busca restringir derechos, sino establecer condiciones para el ejercicio de responsabilidades públicas.
Larry Rubin responde a Citlalli Hernández por reforma de nacionalidad única
Con cita al mensaje de la morenista, Larry Rubin respondió a Citlalli Hernández, cuestionando por qué limitar a los mexicanos con una nacionalidad, como señalaría la reforma.

Larry Rubin celebró que se reconociera el derecho a la doble nacionalidad, ya que en el país viven cerca 15 millones de mexicanos con una segunda nacionalidad.
Mientras que en Estados Unidos también hay millones de mexicanos también tienen una doble nacionalidad, quienes tal vez querrían regresar y trabajar por México.
Sin mencionar a las generaciones venideras, personas que en palabras de Larry Rubin podrían verse limitados sin garantías de honestidad, lealtad o buenos resultados.
Citlalli Hernández explica que la reforma de nacionalidad única no busca quitar un derecho
Por su parte, Citlalli Hernández ya respondió al nuevo mensaje de Larry Rubin y aseguró que la reforma de nacionalidad única no busca limitar el derecho de nadie.
Citlalli Hernández explicó que la reforma plantea la renuncia de alguna nacionalidad a una persona que busca un cargo, sin limitar su derecho a ser electo.
Agregó que el centro del debate debería centrarse al respeto a la autodeterminación de los pueblos, comparando con la normativa de Estados Unidos.
La morenista mencionó que es una lógica similar a esperar que la presidencia sólo pueda ser ocupada por ciudadanos nacidos en Estados Unidos, por lo que le parece un exceso su planteamiento.
Ya que la reforma de nacionalidad única es una decisión que corresponde exclusivamente al pueblo de México, más allá de su respetuosa opinión.







