Ángela Buitrago, exintegrante del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), señaló que existen videos ocultados en el caso Ayotzinapa.
En entrevista con José Cárdenas para Radio Fórmula, Ángela Buitrago indicó que la obstrucción a los videos no fue un error técnico, sino una estrategia coordinada desde las altas esferas del poder estatal.
Ángela Buitrago señala videos ocultados que resultan en pieza clave en el caso Ayotzinapa
La controversia se centra en las cámaras del Palacio de Justicia de Iguala, cuyos registros del 26 y 27 de septiembre de 2014 fueron inicialmente reconocidos por autoridades administrativas antes de ser negados sistemáticamente.
Ángela Buitrago indicó que a pesar de que técnicos informáticos confirmaron la captura de las imágenes, posteriormente se alegó una supuesta corrosión del sistema que inutilizó los equipos justo cuando el rastro de la desaparición era más evidente.
Estas inconsistencias sugieren una manipulación deliberada para proteger a los involucrados en la agresión contra los normalistas.
Ángela Buitrago señala que esta línea de investigación busca determinar la responsabilidad de quienes, desde cargos públicos, permitieron que registros visuales determinantes se perdieran para siempre.

Según Buitrago, estas imágenes habrían permitido una reconstrucción minuciosa de los hechos, identificando a quiénes ejecutaron el ataque con gases lacrimógenos y quiénes privaron de la libertad a los normalistas.
Recientes declaraciones de testigos protegidos han ratificado que en dichas grabaciones se observaba a elementos de la policía municipal y estatal custodiando los autobuses de los estudiantes.
La investigación del GIEI también reveló que existieron tres accesos remotos no autorizados a los archivos antes de su destrucción, lo que apunta a una red de encubrimiento que trasciende a los autores materiales.
Para la experta, la supresión de estas pruebas constituye un delito de lesa humanidad, ya que perpetúa la impunidad y la incertidumbre sobre el paradero de los 43 normalistas.





