El asesinato de Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de 21 años que realizaba un intercambio académico en Morelos, ha escalado al plano diplomático con la intervención de autoridades de España.

En ese contexto, el cónsul español en México, Marco Rodríguez, sostuvo una reunión con la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, para dar seguimiento al caso y reforzar la atención a los familiares de la joven.

El encuentro ocurre mientras continúan las investigaciones por el crimen, que es indagado bajo el protocolo de feminicidio por las autoridades de Morelos.

Claudia Tacoronte Aguilera estudiaba en la UAEM

Claudia Tacoronte Aguilera, de 21 años de edad y originaria de Gran Canaria, España, estudiaba el cuarto año de Educación Infantil en la Universidad de Granada y se encontraba en México en una estancia de movilidad académica en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).

La noche del sábado 12 de septiembre de 2026, Claudia Tacoronte acudió al municipio de Cuautla para asistir a actividades de la XLII Fiesta Nacional de la Planta Medicinal.

De acuerdo con la principal línea de investigación de las autoridades, la estudiante fue interceptada en las inmediaciones de la Casa de la Cultura en un presunto intento de asalto.

En su intento por resguardarse, corrió al interior del inmueble, donde fue atacada por un sujeto con un arma blanca que le provocó heridas mortales.

Pese al auxilio prestado por asistentes y cuerpos de emergencia, Claudia Tacoronte murió en el lugar, mientras que el agresor huyó a bordo de un vehículo de color rojo.

Caso de Claudia Tacoronte Aguilera se investiga bajo protocolo de feminicidio

El fiscal general de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, confirmó que el caso se investiga bajo el protocolo de actuación para el delito de feminicidio.

Asimismo, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana colaboran con las autoridades estatales para esclarecer los hechos.

Por su parte, la UAEM y la Universidad de Granada condenaron el crimen y exigieron justicia.