¡Bienvenidos amantes de la gastronomía! No hay plazo que no se cumpla y este fin de semana es el último de las vacaciones escolares, porque el lunes hay que regresar a clases, y nos encontramos con un dilema “monumental” después de tantos días: ¿qué le doy de lunch a mi(s) criatura(s)?

Porque hay que ser realistas, por lo general durante las vacaciones el rubro alimenticio se relaja. Pero ya que estamos en la antesala del regreso, es el momento de planear los lunchs escolares de nuestros hijos.

Y para salir del típico sándwich de jamón y queso, les traigo algunas ideas creativas, fáciles de preparar incluso un día antes, y que además de nutritivas son divertidas.

Así que, si tienen descendencia en edad escolar, no se pierdan las siguientes opciones de lunch.

Vamos a hacer cinco propuestas para cubrir toda la semana, y como les comenté, pueden tenerse listas un día antes, y guardarse al día siguiente, por aquello de evitar las “carreras”.

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Para darle un giro al típico sándwich, en lugar de pan de caja vamos a usar pan pita o árabe, y le ponemos hummus, jamón y queso; lo enrollamos, para después cortarlo como si se tratase de sushi; aparte en un recipiente pequeño se va a poner yogurt griego, al cual se le va a agregar sal, gotas de limón y un poquito de mostaza, que servirá como dip de nuestro “sushi” de jamón de queso; finalmente acompañamos con bastoncitos de pepino, sin semillas, con limón y sal, y agua simple de preferencia, o en su caso una infusión endulzada con azúcar morena o miel, que siempre será mejor que los jugos comerciales de frutas.

El siguiente lunch consiste en bastones de apio y de manzana, a los cuales se les va a colocar crema de cacahuate, unas galletas habaneras o salmas con hummus, y agua simple o infusión.

Tercer lunch: mezclar col morada con blanca, y agregarle zanahoria rallada; en lugar de mayonesa, le ponemos yogurt griego y nos queda una ensalada coleslaw”. De nueva cuenta en un pan pita se pone humus, pollo deshebrado, se enrolla como burrito, partiéndose en dos para que sea más fácil de comer y otra vez, acompañado de agua o infusión.

Nuestra cuarta opción consiste en cocer tres cucharadas de arroz blanco al vapor, esto no toma más de 10 minutos. Drenamos una lata de atún, preferentemente en agua, y se mezcla con mayonesa y con chipotle, que se utilizará como relleno.

Una vez cocido el arroz, se deja enfriar a temperatura ambiente y -¡ojo, este paso es importante!- nos mojamos bien las manos para tomar el arroz y hacer una bolita a la que le haremos un hueco al centro, donde podremos nuestra preparación del atún. Opcional: si a sus hijos les gusta, se puede cubrir la bolita con alga Nori, y semillas de ajonjolí.

En un recipiente pequeño se pone un poco de soya baja en sal, y se acompaña con bastones de pepino, zanahoria y jícama con limón y sal, y su respectiva botella de agua o de infusión.

Y llegamos al último día, viernes, que se puede uno relajar más. Tenemos dos opciones, dulce o salado, dependiendo de qué prefieran sus criaturas: pueden mandarles media bolsa de palomitas de maíz sin grasa, si son de paladar dulce, se pueden mezclar con miel, y si les gusta más lo salado, el queso parmesano es una excelente opción, acompañado de rollitos de jamón rellenos de queso fresco, panela o feta, y tal vez este día los consientan con un jugo de frutas, que yo rebajaría con agua.

Porque cuando uno altera su paladar, no se percata de lo extremadamente dulces que son estas bebidas; no se trata de prohibir alimentos, sino que los niños aprecien los sabores de la comida real, desde su más tierna infancia.

Todas estas opciones, además de aportar distintos nutrientes, son fáciles de preparar, se pueden guardar en el refrigerador un día antes, y todo está pensado para comerse frío, no tienen nada que calentar.

Les recomiendo que tomen en cuenta los horarios de sus vástagos. A veces las clases de educación física, arte o ciencias exigen esfuerzos diferentes al resto de la semana. Pónganse de acuerdo, y adapten los menús a sus propias exigencias. Poco a poco inclúyanlos en la elaboración de los mismos, y a hacerse responsables de su alimentación.

Algo que no hay que perder de vista: la constancia es fundamental. Roma no se construyó en un día, así que la paciencia y perseverancia son nuestras mejores aliadas.

Espero que les sirvan estas ideas, hay muchísimas recetas más de lunchs escolares, pero esto es una pequeñísima muestra de qué les pueden dar a sus hijos ahora en este regreso a clases. Si les gustó alguna de estas propuestas, no duden compartírmelo en los comentarios, que los leo.

¡Bon appetit!

Cat Soumeillera en X: @CSoumeillera