A la memoria del Dr. Roberto Rodríguez,
investigador del IIS de la UNAM
Cito a continuación un fragmento sobre temas de educación que fueron abordados en el Segundo Informe de Gobierno entregado por la doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, al Poder Legislativo y dado a conocer a la sociedad mexicana el pasado 1 de septiembre de 2026:
“Se han basificado, sumado al millón de profesores que se basificaron durante el sexenio del presidente López Obrador, 200 mil maestras y maestros más.
A partir de este mes inicia una consulta escuela por escuela para que todas las maestras y maestros de educación pública decidan con libertad la forma en la que desean que se promueva la movilidad vertical y horizontal, así como su transparencia. A diferencia de la reforma educativa en la época de Peña Nieto que fue impuesta, nosotros consultamos democráticamente a todas las maestras y los maestros. Se distribuyeron en educación básica 154.5 millones de libros de texto gratuitos de la nueva escuela mexicana y ya se está trabajando para que en 2027 se incorporen tres libros de texto más: historia de México, Enseñanza de las matemáticas, y lectoescritura.”, (SDP Noticias, 1 de septiembre, 2026, nota de Sofía Serrano).
Como se puede apreciar, el párrafo seleccionado está dedicado a informar sobre avances en la educación básica en México, durante el periodo 2025-2026, (segundo año de gobierno del segundo piso de la transformación de la vida pública de la nación), en el que la doctora Sheinbaum aborda los siguientes temas: 1) La basificación de docentes de educación básica en todo el país; 2) La consulta democrática sobre el sistema y la unidad administrativa (movilidad vertical y horizontal para docentes y directivos de educación básica y media superior) que sustituirá a la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM); y 3) La distribución de libros de texto gratuitos (para la educación primaria) y la creación de tres libros adicionales de la llamada “Nueva Escuela Mexicana” para 2027.
Llama la atención de manera sobresaliente el anuncio de la edición de tres libros de texto gratuitos para estudiantes de educación primaria sobre historia de México, la enseñanza de las matemáticas, y la lectoescritura, porque textos o libros de esa naturaleza, como recursos o apoyos didácticos que son, generan inquietudes, suspicacias y alguna que otra pregunta central como la siguiente: ¿regresará el esquema de asignaturas a la educación básica?
Cabe recordar que el planteamiento curricular para la educación básica vigente en México (SEP, Plan de estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria, 2022), establece un esquema de diseño curricular fincado en el principio de la integración del conocimiento, las habilidades y las actitudes o valores en los contenidos y métodos del plan de estudio. A ese concepto se le ha dado en llamar el “currículo integrado” o “currículo organizado no por disciplinas científicas o artísticas, sino por interdisciplinas”.
En lo que sigue, comparto, como referencia, dos fragmentos del Plan de estudio de la SEP (2022) en cuestión, en la parte específica denominada “Estructura Curricular. Sección 6. Fundamentos de la propuesta curricular”:
“Estructurar el currículo a través de campos que permitan la integración del conocimiento y, por lo tanto, una visión más compleja de la realidad posibilita considerar distintos ámbitos de la vida, no reductibles a uno solo o reducibles entre sí, lo que permite ampliar el acceso a diversos ámbitos de sentido y el enriquecimiento del mundo mediante la diversidad de verdades epistémicas.” (SEP, Plan 2022, p. 139)
“Trabajar un currículo con campos formativos implica el desplazamiento de una educación basada en asignaturas -que propicia una fragmentación de la enseñanza y el aprendizaje de los conocimientos y la didáctica- hacia un modelo que contempla la interacción del conocimiento de diversas disciplinas en la que se generan, se discuten y se comparten diferentes saberes entre los integrantes de la comunidad escolar, para fortalecer sus lazos desde un horizonte plural, así como una perspectiva interdisciplinaria como elemento que permita la reorganización de los contenidos, construir redes entre conceptos, prácticas y procedimientos de diferente orden y complejidad, en conjunto con la construcción de hábitos intelectuales para que las y los estudiantes aprendan a mirar críticamente los fenómenos de la realidad desde diferentes perspectivas.” (SEP, Plan 2022, p. 140-141)
La convicción de las y los diseñadores del planteamiento curricular para la educación básica, en 2022, (funcionarios de la SEP y especialistas) fue que las asignaturas o materias deberían desaparecer del plan de estudio para dar paso a una organización y estructura curricular diferente, basada en campos formativos (integradores) y ejes articuladores, además de la definición puntual del perfil de egreso para educación básica.
La idea, por si misma, no es reprochable, sin embargo, en la práctica, esa decisión (no trabajar por materias de enseñanza) representa una serie de problemas.
Enumero sólo tres:
1) En nombre de la integración de conocimientos, saberes, habilidades y actitudes-valores o el desarrollo de capacidades, se pierde la precisión de la enseñanza y los aprendizajes escolares (el caso más significativo es el de la enseñanza de las matemáticas o pensamiento matemático, que quedó fusionada en el campo formativo “Saberes y pensamiento científico” en el nuevo plan).
2) Las actividades de planificación o planeación didáctica que realizan cotidianamente las y los docentes (que incluye los procesos de evaluación de los aprendizajes), se vuelven complejas y de alta especialización.
3) Las estructuras administrativas escolares (cosa que se ve con más claridad en escuelas secundarias técnicas y generales), están diseñadas para trabajar la enseñanza por materias o asignaturas, y a cargo de docentes formados y especializados en esa modalidad (por materias) para practicar la enseñanza, no por campos formativos.
El hecho de que la presidenta Sheinbaum anuncie este mes de septiembre, 2026, y al inicio del ciclo escolar 2026-2027, durante su 2º. Informe de Gobierno, la creación de tres libros por materias da cuenta de tres situaciones que son dignas de reflexión crítica:
1ª.) El reconocimiento por parte de la jefa del Ejecutivo Federal y de la SEP de que el planteamiento curricular por campos formativos y ejes articuladores (nociones de interdisciplinariedad e integración curricular) no ha sido suficientemente efectivo, oportuno ni relevante para la educación básica mexicana, por el momento.
2ª.) Con ello se da el mensaje de que hay necesidades didácticas (diseños de los procesos de enseñanza con efectos en los aprendizajes escolares) para apuntalar y dar más precisión a las materias de historia, pensamiento matemático y lecto escritura.
3ª.) Nuevamente se cae en el problema (cosa en la que incurrió el gobierno del presidente López Obrador), de diseñar, primero, los libros de texto y después llevar a cabo los eventuales cambios estructurales al planteamiento curricular, cuando el procedimiento debe hacerse exactamente al revés.
De confirmarse estos hechos (hacer cambios a los libros de texto gratuitos sin modificar, antes, el planteamiento curricular vigente), el gobierno federal actual (2024-2030), a través de la SEP, a cargo de Mario Delgado, como titular de esa dependencia, una vez más cometerá un error, porque pondrá por delante a las carretas y por detrás a los caballos.





