La Universidad Pedagógica Nacional (UPN), es una institución de educación superior dedicada a la formación de profesionales de la educación, que fue creada en 1978 por decreto presidencial, el cual fue publicado en agosto de ese año, debido a lo cual en estos días se conmemoran 48 años de su fundación.
Lo histórico no está en las estatuas ni en los monumentos, dicen las historiadoras y los historiadores críticos, “lo histórico” está en los procesos sociales, en las evidencias tangibles e intangibles que se pueden recuperar de la arqueología, de la antropología o de las comunidades que le sobreviven a las formaciones sociales objeto de estudio, cuando esto es posible; lo histórico es un saber que se puede rescatar o construir a partir de las narrativas, directas e indirectas, que son generadas por los pueblos; la reconstrucción del llamado “pasado” se da al analizar e interpretar las continuidades y las rupturas de tales procesos sociales, no de otra manera.
Escribir la historia crítica de la UPN no es una tarea fácil. Lo más sencillo sería hacer un recuento institucional de acontecimientos y hechos sin alma, con muchas fechas y nombres, pero sin interpretación de tales hechos y sucesos. Ese sería el camino más corto a recorrer y el de menor compromiso historiográfico.
La obra de Manuel Campiña Roldán que lleva por título: “Semblanza histórica de la UPN: 1978-2018. Revisión crítica”, se va por el camino más largo, más difícil y de mayor compromiso historiográfico.
En la contraportada del libro se señala lo siguiente: “La Universidad Pedagógica Nacional (UPN) fue creada por petición del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como recompensa por su apoyo al gobierno mexicano, especialmente a la campaña electoral de quien gobernaría el país durante la época fundacional de la UPN, el presidente José López Portillo (sexenio 1976-1982). Este proyecto académico se concibió desde el sindicato para ser controlado por el mismo, pero fue configurado a partir de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para convertirse en un brazo de esta dependencia. Tales condiciones iniciales son las mismas que perduran hasta sus primeros 40 años de existencia.”
Lo histórico como elemento de un campo científico, de las llamadas “ciencias sociales”, es un conjunto de actos de indagación, de reflexión, de análisis; “lo histórico” es interpretación y formulación-discusión de hipótesis que nos permiten comprender el presente, generalmente a partir de evidencia empírica, con perspectivas del pasado y con proyección hacia el futuro.
En la práctica historiográfica, lo que aconteció ayer, hace una semana, hace un mes, hace un año o durante los últimos 48 años no es una lista de hechos del pasado; no, no es una simple relación de hechos registrados y abordados de manera superficial, sino que consiste en la revisión permanente y sistemática de los procesos sociales, de las contradicciones; es el análisis de los momentos de génesis de una formación social, pero también de decadencia o crisis, eso es lo que permite problematizar lo sucedido para entender al presente y rehacer los caminos o escenarios futuros.
En otra parte de la contraportada del libro aludido, que es una revisión crítica de la institución universitaria, se afirma lo siguiente: “La UPN se fundó para ser la universidad de las y los maestros y la cúpula del sistema de formación magisterial. Esta situación le asignó un espacio específico de acción que le dio su carácter de institución temática. La dependencia del sector central del gobierno federal y el hecho de tener un espacio académico particular de desarrollo, han generado múltiples disonancias funcionales ocasionadas por la contradicción entre lo que se concibe como facultades de una organización dedicada al conocimiento y la condición de una oficina burocrática, como organizativamente lo es a la fecha esta casa de estudios.”
Aunque la comunidad universitaria lo ha demandado en años recientes, la UPN no ha alcanzado aún su autonomía como institución pública de educación superior.
Esto también se agrega en la misma sección del libro: “A lo largo de su historia, la UPN ha transitado por distintas situaciones: el total control de la SEP, la toma hostil por parte del sindicato, el olvido y desahucio de la política educativa y, finalmente, el logro de una prometedora vida universitaria con clara autonomía académica y de cátedra en la unidad central Ajusco, la cual, de forma paradójica, no ha sido vivida de la misma manera en las unidades (académicas), que han pasado a depender de sus estados, pero aún encadenadas académicamente, en mayor o menor medida, al componente federal del difuso ‘sistema nacional de universidades pedagógicas’”.
El libro está organizado en cuatro capítulos, a los cuales le anteceden una presentación y una sección de prolegómenos a la UPN. Los títulos de los capítulos son:
1. Del clamor al pragmatismo y de la imposición al ideal
2. La universidad cobra vida “propia”
3. El desmembramiento unificado
4. La era universitaria.
Como de costumbre, al final se anexa una lista de referencias bibliográficas.
De esta manera termina el texto que se puede leer en la contraportada del libro de Manuel Campiña Roldán: “Sirva esta investigación al propósito de ir construyendo colectivamente la identidad upeniana que bulle por aquí y por allá buscando tener forma y sentido”.
*Algunos fragmentos de este texto serán leídos durante la ceremonia conmemorativa del 48 aniversario de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), que se llevará a cabo en la UPN, Unidad Querétaro, el próximo 27 de agosto de 2026.
Campiña Roldán, Jesús Manuel (2021) “Semblanza histórica de la UPN: 1978-2018: revisión crítica” / Ciudad de México. Universidad Pedagógica Nacional. (249 p.). (Serie: Horizontes educativos).
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