Hablemos de “cipayos”. Originalmente eran soldados indios que servían a potencias europeas en los siglos XVIII y XIX. Hoy me refiero a todos esos “analistas” que se la pasan diciendo todos los días que México hace todo mal, que nuestra aviación está a tres segundos de volver a ser degradada por las autoridades aéreas norteamericanas. Sí, definitivamente me refiero a aquellos que son más pro yanquis que los MAGA de Trump.

Sin embargo, la realidad es muy distinta a la percepción alterada que reflejan en sus columnas de opinión. Las empresas aeronáuticas han visto que nuestro país es un lugar excelente para crecer y desplegar polos de desarrollo en distintos estados de la República Mexicana.

La semana pasada, Safran, la multinacional francesa de alta tecnología, especializada en defensa, equipamiento aeronáutico y seguridad, inauguró en el estado de Chihuahua la nueva planta “Safran Electrical & Power” para la fabricación de cableado eléctrico aeronáutico. Y no es que yo quiera echarle mucha crema a los tacos, la propia gente de Safran México la cataloga como “la planta de cableado más grande del mundo”.

A través de un comunicado Safran México informó que “Con esta quinta planta de cableado de Safran Electrical & Power, el campus de Chihuahua supera los 71,000 m² de superficie y empleará a 5,300 colaboradores. Este complejo da soporte a importantes programas aeroespaciales de Airbus, ATR, Boeing, Dassault Aviation, Embraer, Lockheed Martin, Sikorsky, así como a programas espaciales y de movilidad aérea avanzada, incluidos Blue Origin y Wisk”.

Esta nueva planta tiene una superficie de 10,600 metros cuadrados, que permitirá aumentar la capacidad de producción de la multinacional, y está generando más de 800 nuevos puestos de trabajo en la región.

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El director general (CEO) de Safran Electrical & Power, Bruno Bellanger, externó: “Chihuahua es uno de los pilares de la red global de Safran Electrical & Power, en el centro de nuestra ambición por desarrollar sistemas eléctricos para aeronaves y contribuir a una aviación más sostenible. Este nuevo sitio representa un hito importante, ya que este año Safran celebra 35 años de presencia en México. Para nosotros, México es un pilar estratégico de nuestra excelencia operativa global, competitividad e innovación. La nueva planta que hoy inauguramos envía una clara señal de confianza hacia el futuro para nuestros clientes”.

Y destacó que se cuenta con una fuerza laboral “altamente calificada, estable y comprometida”, así como con una red de proveedores locales que también se sobresalen por calidad y servicio.

En nuestro país no solamente se ha visto beneficiado el estado de Chihuahua, también Querétaro, pues en su conjunto la inversión que está realizando Safran es de alrededor de 147 millones de dólares en infraestructura y estarían sumando más de 2,300 empleos nuevos para ambas entidades federativas.

A través de sus redes sociales la presidenta Claudia Sheinbaum declaró: “En Palacio Nacional, recibí al director ejecutivo de Safran, Olivier Andriès, así como a su equipo; me informaron la ampliación de inversiones en México para la industria aeronáutica. En Querétaro y Chihuahua han destinado más de 147 millones de dólares y creado dos mil 300 empleos”.

Cabe señalar que en la actualidad Safran México cuenta con 20 plantas de producción en nuestro país y da empleo a más de 15 mil trabajadores dentro de la industria aérea. En dichas plantas se producen desde piezas para distintos motores que ellos fabrican, como el LEAP, el CFM56 o el SaM146, así como también trenes de aterrizaje y piezas para el control de vuelo de las aeronaves; y específicamente en su nueva planta en Chihuahua, el cableado eléctrico aeronáutico.

Además, hace unos días nos enteramos de que Safran Cabin fue adquirida en un 50% por la fabricante de aviones brasileña Embraer.

Safran Cabin en Chihuahua fabrica componentes para los aviones de Embraer, esto es, los interiores de las aeronaves de la familia “E-Jets”, que son los aviones que hoy utiliza la nueva Mexicana de Aviación. Específicamente los baños, los paneles de los pisos, los galleys (cocinas) y los compartimientos superiores (kits) donde se almacena el equipaje, son fabricados en México, a manos de Safran Cabin en Chihuahua.

Finalmente, no podemos pensar que la decisión de la fabricante francesa Safran sea menor, ni mucho menos que sea solo una apuesta a la apertura de plantas, sin ton ni son. Estamos ante una clara estrategia, y muestra de ello fue la reunión de altísimo nivel entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum y el director ejecutivo de Safran, Olivier Andriès, en Palacio Nacional.

Para hablar de esta inversión y dejar claro que nuestro país forma parte fundamental dentro de la estrategia de Safran, que es uno de los líderes más grandes dentro de la industria aeronáutica, y eso señores, son palabras mayores.

Lo he dicho muchas veces, y no me cansaré de repetirlo, nuestra nación cuenta con excelente personal altamente capacitado; no es simplemente “mano de obra de barata”, sino que la gente en México cuenta con los más altos estándares porque son verdaderos profesionales en su ramo. Por ejemplo, durante muchos años las empresas estadounidenses de aviación, venían al país para “buscar talento”, y que conste que no digo “robar mexicanos”, porque nuestros mecánicos aeronáuticos son superiores a los norteamericanos.

Lo mismo pasa con la gente que trabaja dentro de la industria aeronáutica en el área de fabricación de componentes; son verdaderos artistas que transforman las materias primas en elementos que serán integrados en las aeronaves que transportarán miles de pasajeros, y lo mejor; siempre de manera segura.

Safran apuesta por México y lo hace porque contamos con las condiciones necesarias para trabajar codo a codo, con altísimos estándares de calidad, con una importante cadena de suministro de materias primas, y sobre todo, porque en México las cosas sabemos hacerlas bien, aunque haya voces que crean todo lo contrario.

Felicidades Safran México por la apuesta tanto en Chihuahua como en Querétaro, y porque sabemos que esto es apenas el comienzo de una muy larga historia de colaboración y de impulso para México.