Los próximos 14 y 15 de octubre se llevará a cabo el primer ASA SAF-MX Summit 2026. Así que vamos calentado motores para dicho evento. Y es que tanto la producción, como el desarrollo de los combustibles sostenibles (SAF, por sus siglas en inglés) son tema primordial dentro de la industria aérea.

De hecho, hace poco hablamos de la reunión de Lima, Perú, en la que se llevó a cabo la Asamblea General Anual, Conferencia y Exposición de ACI World y ACI-LAC (WAGA 2026), y donde México estuvo presente a través del coordinador de Desarrollo de Negocios de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), el Arq. Humberto Suárez Castillo.

Durante este evento se realizó un conversatorio, y México participó a través de ASA. En él se abordó la importancia de la transición energética, y se precisó el rol que tiene la industria aérea para su descarbonización, así como el análisis de la resiliencia de los aeropuertos.

Antes de hablar de la exposición que hizo nuestro compatriota al respecto, quiero explicar por qué insisto tanto con este tema. Durante mucho tiempo, a la industria aérea se le ha catalogado de ser altamente contaminante, y si consideramos que de forma natural la aviación ha ido creciendo, evidentemente también han aumentado las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera.

La ecuación es simple: a más aviones surcando los cielos, más contaminación. No pretendo negarlo, durante muchos años a la industria en general no le importó contaminar; sin embargo, con el paso de los años esa postura se ha ido modificando, y la aviación comercial ha tomado cartas en el asunto, sobre todo cuando se ha podido comprobar que el cambio climático es uno de los factores que más le afectan.

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La operación y gestión de aerolíneas y aeropuertos dependen de la naturaleza; si llueve mucho, si hay mucho viento, neblina o niebla, caída de ceniza volcánica o cualquier otro fenómeno natural, termina por afectar las operaciones aéreas, y eso se traduce en pérdidas millonarias para aeropuertos, aerolíneas, y otros actores más dentro de la industria aérea.

El efecto puede llegar a ser devastador, por eso la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) -desde hace ya algunos años- trazó una hoja de ruta para descarbonizar, esto es, para que la aviación en general deje de emitir gases contaminantes al medio ambiente, y para ello fijó una fecha: el año 2050.

La alteración del clima y los fenómenos naturales inciden directamente en la aviación comercial y de carga, se demoran o cancelan vuelos y la gente, así como las mercancías no llegan a su destino. Y todo eso se traduce en pérdidas millonarias.

Me gustaría decir que dentro de la aviación todos fueron niños scout (como yo), y que seguimos a pie juntillas las palabras de Sir Baden-Powell “dejar el mundo en mejores condiciones de como lo encontramos”. Pero antes que el altruismo, siempre se impone la realidad económica, y si ese es el motivo que los mueve, está bien, siempre y cuando se persiga mejorar nuestra única casa, pues no tenemos otro planeta a dónde irnos.

ASA SAF-MX Summit 2026

Una vez que dejamos claro que detrás de la ruta de la descarbonización hay marcados y puntuales motivos económicos, entremos de lleno a conocer qué fue lo que dijo México en el WAG A2026, en el que se habló de centrar “la transición energética y su rol en fortalecer la descarbonización y la resiliencia de los aeropuertos”.

Humberto Suárez expuso que México se encuentra alistando una “hoja de ruta” para desarrollar el SAF, tanto en el área de desarrollar este combustible amigable con el medio ambiente, como también de su utilización dentro de la aviación.

Informó que de la mano con la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) se está trabajando en coordinarse con distintas secretarías del gobierno de México, dos de ellas imprescindibles: la Secretaría de Economía, que se encargará de gestionar la viabilidad del proyecto desde el área económica, y por supuesto la Secretaría del Medio Ambiente.

Esta última encargada de que las empresas dejen de emitir GEI´s a la atmósfera, y se garantice al pueblo que tendrán un medio ambiente limpio. Por tal motivo están colaborando para trazar de forma clara este tema para el 2030 y cumplir en 2050 la meta impuesta por la OACI de tener cero emisiones de contaminantes.

Actualmente ASA se encuentra en el desarrollo de un programa piloto para la adaptación de la infraestructura con la que se cuenta, que sirve para mezclar hidrocarburos, también conocida como “blending”; es una planta que actualmente ya está certificada para realizar combustibles sostenibles.

Bloomberg cubrió este conversatorio, y de acuerdo con lo recabado, Humberto Suárez expresó que se está tomando el ejemplo de Brasil en cuanto el uso de la “explotación de la caña de azúcar” para la elaboración de biocombustible, además de mencionar que “México tiene dos grandes retos, el pit stop, toda la tecnología que podemos aplicar con las materias primas y, por otro lado, independientemente del costo, la regulación que vamos a tener.

Eso ya nos empieza a abrir un poco el panorama para brindar certeza jurídica, que es lo que piden las aerolíneas, para determinar el uso de algún combustible específico, como el SAF. Internamente, ya tenemos clara una hoja de ruta, que pensamos publicar a finales de este año o, probablemente, el siguiente año”.

Junto a él, en este conversatorio también participaron la vicepresidenta senior de Asuntos Corporativos de Avianca, Angela Orozco; la vicepresidenta de Crecimiento de Negocios, América Latina y el Caribe de Airbus, Paula Daroca, así como el ingeniero aeronáutico y director en jefe de Avports, Arturo García-Alonso.

Fue un evento que dejó claro que ASA se está preparando de forma muy seria para llegar al “ASA SAF-MX Summit 2026”, para que precisamente ahora en México se discutan estos temas primordiales para la aviación, pero también lo son para el desarrollo de nuestro país.