Así es mis estimados lectores, a partir del 15 de noviembre la aerolínea del caballero águila estará ofreciendo té verde de la región de Hadong, en sus vuelos con destino a Seúl, Corea del Sur.
Este nuevo servicio de té a bordo tiene una finalidad muy clara: compartir con los pasajeros de Aeroméxico un producto local de Corea del Sur que además de tener altos estándares de calidad, es orgánico y -tal vez lo más importante- cada taza de té lleva dentro más de 1,200 años de historia.
Tuve la gran oportunidad de ser invitada a la degustación del té verde coreano de Hadong en el restaurante Kasína de la chef Minae Seo, quien es la encargada del diseño de los menús de los vuelos a Seúl.
En el evento estuvieron presentes el embajador de Corea del Sur en México, Jooil Lee; el alcalde de Hadong, Hyunsu Kim; el diputado regional de Hadong, Taejong Kim, así como el maestro de té Jungmin Seo, quien nos habló más a profundidad sobre el té verde coreano.
Por parte de Aeroméxico engalanaron el evento el gerente senior de Relaciones Públicas, Orlando Mata; la vicepresidenta de Comunicación Corporativa y Relaciones Públicas, Teresa Cid y el vicepresidente de Producto y Servicios a bordo, Antonio Fernández.
La alianza con la región de Hadong y Matcha México busca que los pasajeros de Aeroméxico vivan la experiencia de disfrutar a más de 35 mil pies de altura de un excelente té verde, que además es una de las tradiciones más importantes de Corea del Sur.
El maestro de té Jeongmin Seo, es director de Younwoo Jeda, una reconocida marca y la casa productora de té artesanal coreano tradicional de Hadong, que es una de las regiones de mayor prestigio de la cultura del té.
Este renombre se lo debe al cuidado que mantienen en sus plantaciones, ubicadas en la montaña de Jirisan, la más alta del territorio continental de Corea del Sur, en una tierra fértil que le aporta al té su distintivo sabor. Ahí se comenzó a cultivar el té desde hace más de 1,200 años.
La tradición coreana de tomar el té -como en otras culturas asiáticas- cuenta con sus propias particularidades. Es por eso que el maestro de té Jeongmin Seo nos habló precisamente de la importancia que para ellos tiene el preservar esta tradición milenaria y compartirla con el mundo, explicándonos cuáles son los utensilios para la preparación de este té, y detalló cómo se buscó que pudieran funcionar a bordo de una aeronave.
Con la presurización, el sabor de los alimentos se altera, por eso quienes se dedican a comisariato saben que los menús se tienen que adaptar a los cambios que sufren las papilas gustativas mientras se está en vuelo.
Primero probamos el té verde que fue infusionado de manera tradicional en su tetera (dagwan), que puede ser elaborada de materiales como la cerámica esmaltada, porcelana o vidrio, y se caracteriza por tener un mango largo que está colocado de manera horizontal, lo que permite un manejo más cómodo.
Posteriormente se cuenta con una jarra enfriadora (sugu), cuya función es la de bajar la temperatura antes de distribuir el té en las tazas (chatjan), y esto distingue la forma coreana de servir el té, que no se hace de forma directa de la tetera.
La razón es porque para la preparación de un buen té verde se requiere que el agua alcance entre unos 60 a 80 grados centígrados para que se puedan infusionar bien las hojas. El tiempo que se deja infusionando dentro de la tetera no son más de dos minutos, y luego se vierte el contenido en la jarra enfriadora.

Una vez que tenemos el té en la taza observamos que tiene un color verde pálido y que desprende aromas, entre dulces y herbales que no saturan la nariz; la verdad es que olía delicioso, pero la verdadera sorpresa fue al probarlo, ¿cómo lo puedo describir? Un sabor suave con un fondo dulce y herbal que te llena por completo en boca y en nariz.
Nos contaron que el té verde cuenta con muchas propiedades, entre ellas que es rico en polifenoles y catequinas que tienen un gran poder antioxidante, combatiendo el envejecimiento prematuro, y no solo eso, además es bueno para el corazón, pues ayuda a la regulación de los niveles de colesterol, y por si fuera poco, es antiinflamatorio, ¿te sientes hinchado? Bebe una taza de té verde y te sentirás mejor.
Incluso es excelente para mejorar la salud bucal al reducir bacterias, dejándote un mejor aliento; sus propiedades han ido más allá y es un elemento muy utilizado dentro del K-Beauty, lo podemos encontrar dentro de serums, mascarillas, productos limpiadores de cara, tónicos, ya que ayudan al control del exceso de grasa en la piel y también sirve para calmar la piel irritada al disminuir el enrojecimiento, y es buenísimo (lo confirmo con mi hija) para el acné.
Ahora, dentro de la degustación acompañamos este té con tres dulces típicos coreanos, y debo decir que sus sabores se mezclaban de forma muy armoniosa con el té. Después de probar la primera taza con el té verde coreano tradicional, pasamos a degustar el té que se va a ofrecer a bordo.
¿Y qué les cuento? De entrada, todo el concepto es maravilloso, por eso se tardaron más de tres años para poder aterrizar este sueño de ofrecer un té de altísima calidad en los vuelos a Seúl. Se dice fácil pero ya me imagino lo complicado que es, porque si la comida a bordo ya es todo un reto, mucho más con un té tradicional. De entrada, es una hoja de té verde finamente picada y tanto la bolsita que lo contiene, el hilo y el cartoncito del té, todo está elaborado con materiales biodegradables.
Ahora pasemos al sabor, este té deja la bolsita de forma piramidal en la taza por dos minutos nada más y luego se retira para degustarse, tiene un aroma increíble entre ajonjolí y a arroz tostado, en boca, su sabor es un poco más fuerte que el tradicional que nos dieron para degustar al principio, pero me queda claro que tiene que ser así para que arriba, en una cabina de pasajeros, no pierda sus propiedades.

Por eso el encargado de hacer este sueño realidad es Matcha México, quien se encarga de comercializar este té verde coreano en exclusiva para Aeroméxico. Gracias a esta alianza, los pasajeros a partir del 15 de noviembre podrán descubrir un pedacito de Corea del Sur a través de un té verde coreano orgánico de altísima calidad.
Miren, a mí y a una de mis hijas nos gusta mucho el té, sobre todo el inglés, y nos decantamos por el English Breakfast, que es básicamente té negro; nos gusta tomarlo con leche cuando hace frío y con limón en épocas de calor; sin embargo, reconozco que el sabor es fuerte, muy distinto al té verde coreano, que es sumamente suave con el paladar, pero intenso en cuanto al retrogusto, dejándote una sensación completamente distinta.
El té negro te activa mientras que el verde te relaja y a la vez te despeja la mente, ya que a diferencia del café o del té negro, este combina el aminoácido L-teanina con cafeína, lo cual permite estar en una especia de “alerta pero relajado”, sin el nerviosismo que causa el café o el té negro.
Para concluir, tengo que decir que me encantó la experiencia de vivir una ceremonia tradicional de té verde coreano, y por supuesto haber tenido la oportunidad de probarlo antes de que comience a darse a bordo de los aviones. Mi recomendación es: si vuelan a Corea del Sur por Aeroméxico, háganse un favor y pidan el té verde, ¡está excelente!
Ahora, viene la mejor parte, este té no solamente estará disponible en la cabina Premier One, sino que también quienes viajen en clase turista podrán vivir esta experiencia de probar un té verde coreano “de altura”.





