Tengo que decirles que la aviación sigue en constante transformación. Hace muchos años cuando yo volaba como sobrecargo, el tema sobre el destino de la basura era “inexistente”; la única preocupación era quitarle los líquidos a las botellas y posteriormente tirar todo en el carrito de la basura en el avión.
En la actualidad la aviación -y toda la industria- se ha preocupado por ser más verde, por lo que tanto aeropuertos como líneas aéreas han ido modificando sus hábitos, y sobre todo siendo más conscientes de la importancia de coadyuvar a la descarbonización de la industria aérea.
No nada más se trata de que las aeronaves utilicen combustibles sostenibles, sino que toda la operación dentro de los vuelos sea verde, en pro de combatir el cambio climático. Se dice rápido, pero es “un mundo” de cosas, y se pone especial atención en cada detalle porque al final, todo suma.
Por eso en esta ocasión me da mucho gusto que la aerolínea de bajo costo Volaris y Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) anuncien una nueva medida en beneficio de todos, y hablamos del manejo de los residuos a bordo de una aeronave, una iniciativa que ellos titulan “Del carrito de servicio al reciclaje”.
Y dejen les platico de qué va. Se busca reducir los residuos que se generan en las aeronaves, en este caso con la venta de productos a bordo, por lo cual Volaris se compromete a que sus tripulaciones separen las botellas de PET y las latas de aluminio, para facilitar con ello una mejor recuperación en tierra.
Este programa comenzó en enero de este año y hasta el mes de septiembre, y de entrada con este reciclaje que llevan a cabo los sobrecargos a bordo de las aeronaves, se logró que redujera casi el 30% del peso total de los residuos. A su vez, esto se traduce en menor uso de combustible, porque entre menos peso, menos turbosina se usa, generando ahorros tanto económicos como de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).
La historia se remonta a julio de 2025. GAP comenzó con el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, posteriormente incluyó a los Aeropuertos de Tijuana y Morelia para finales del 2025 y para junio de 2026 sumó al Aeropuerto del Bajío.
Esto es, actualmente este programa de reducción de residuos a bordo de un avión cuenta con cuatro estaciones donde reciben dichos desechos ya separados por los tripulantes de cabina.
Dice el director de sostenibilidad, calidad, innovación y TI de Grupo Aeroportuario del Pacífico, Juan Francisco Martínez Mira:
“En GAP, la sostenibilidad es uno de los pilares de nuestra estrategia de operación aeroportuaria. Trabajamos de manera permanente en la gestión responsable de los residuos, con la colaboración activa de nuestros grupos de interés como un principio fundamental de este esfuerzo. La alianza con Volaris, un actor clave en el transporte aéreo de México, impulsa prácticas de economía circular en nuestras operaciones y abre la puerta a más oportunidades de colaboración”.
Lo cual es totalmente cierto, pues este tipo de acciones además de todo impulsan la economía circular, por eso es importante cómo se manejan estos desechos, como ya vimos incluso a la aerolínea le ahorra en combustible y en emisiones de GEI.
Como dato cultural y para ser más clara, en los aviones -no importa si es aerolínea tradicional o de bajo costo- se da servicio de alimentos y bebidas; en el primero es de cortesía y en el segundo uno adquiere los productos, sin embargo, en ambos casos se generan residuos.
Y se los digo por experiencia, cuando me tocó volar como sobrecargo, solíamos drenar las botellas y las latas, para después apachurrarlas parándonos sobre ellas para tener más espacio en el carrito de la basura. Hace un par de años volando por una aerolínea extranjera, pude ver que ya hay carritos que ya hacen el trabajo de comprimir la basura.
Estoy segura que si ustedes en casa hacen este tipo de separación de envases, podrán pensar que “no es gran ciencia”, sin embargo hay que resaltar que en un aeropuerto el origen de los desechos se divide entre basura de servicio a bordo (alimentos, bebidas y empaques generados en los vuelos), desechos de los locales comerciales y áreas de comida, y residuos de manejo especial (como materiales de mantenimiento u obra).
Imaginen ahora que el Grupo Aeroportuario del Pacífico atiende a más de 60 millones de pasajeros al año en los 12 aeropuertos que opera en México. Con estos números debe quedarnos claro que cualquier medida implementada, por mínima que parezca, o de “poca ciencia”, al final son acciones que llegan a representar grandes cambios.
Que ahora se separe el aluminio del PET, y que cada bolsa de basura se entregue por separado, ayuda a una rápida identificación en los aeropuertos y a un mejor manejo y gestión de estos desechos. ¿Cómo lo hacen?
Los sobrecargos son los encargados de recolectar la basura mediante bolsas que ya vienen marcadas antes del abordaje. Una vez que terminan con la venta de productos que hicieron a bordo, tanto el PET como el aluminio se recolectan en dichas bolsas.
Así que cuando el vuelo aterriza en Guadalajara, Morelia, Tijuana o el Bajío, el personal de limpieza del aeropuerto recibe por separado estas bolsas para ser trasladadas a los contenedores designados por el aeropuerto, y llevar todo ese material a los almacenes, donde el personal encargado del reciclaje lo entrega un proveedor que lo pesa antes de llevárselo.
Deben saber los sobrecargos de Volaris cuentan con el adiestramiento para poder llevar a cabo este proceso de separación de PET y aluminio, en el que se les deja muy clara la importancia de su labor.
En opinión del director de sobrecargos y servicio a bordo de Volaris, Hanz Pimentel:
“Detrás de cada envase que se recupera hay una o un sobrecargo que se encarga de separarlo durante el servicio a bordo para que tenga una segunda vida. Su participación es lo que hace posible este programa y muestra el compromiso de nuestros colaboradores con una operación más responsable. Vamos a seguir trabajando para que más vuelos y más estaciones se sumen”.
Tengo que decirlo, esto es una gran labor a favor del combate al cambio climático y a convertir la aviación en un transporte “más verde”. Volaris sigue en la búsqueda de ampliar este programa de reciclaje de residuos y por supuesto que otros administradores de aeropuertos se sumen a esta gran iniciativa, haciendo de la sostenibilidad en la aviación un pilar fundamental.





