La supervivencia de la vaquita marina vuelve a colocarse en el centro del debate ambiental en México tras la impugnación judicial presentada por organizaciones defensoras de la biodiversidad contra una nueva regulación pesquera en el Alto Golfo de California.

Las organizaciones Centro para la Diversidad Biológica, Comarino y Greenpeace México advierten que los cambios podrían reducir significativamente las áreas protegidas para la especie más amenazada del planeta y aumentar los riesgos asociados al uso de redes de enmalle.

Por ello, solicitaron la suspensión inmediata de las disposiciones mientras se analiza su legalidad y el posible impacto sobre la conservación del cetáceo.

Area de Protección de la Vaquita Marina, 2020 vs 2026

Solicitan amparo indirecto contra Semarnat y reducción a zona de protección

Las organizaciones Centro para la Diversidad Biológica, Comarino y Greenpeace México presentaron una demanda de amparo indirecto ante un Juzgado de Distrito contra el nuevo acuerdo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para el ordenamiento pesquero en el Alto Golfo de California.

Las entidades ambientalistas advierten que las nuevas disposiciones reducen en cerca de un 86% la superficie donde se prohíbe el uso de redes de enmalle, lo que califican como una medida potencialmente catastrófica para la supervivencia de la vaquita marina, especie de la cual sobreviven únicamente alrededor de 10 ejemplares.

El recurso jurídico impugna las normas publicadas en el Diario Oficial de la Federación el 14 de octubre de 2026, al considerar que abren extensas áreas del hábitat crítico del cetáceo al uso de artes de pesca destructivas que provocan su ahogamiento.

Semarnat omitió consulta pública, acusan organizaciones

Las organizaciones Centro para la Diversidad Biológica, Comarino y Greenpeace México denunciaron que la decisión de Semarnat omitió la consulta pública previa, contraviniendo el Acuerdo de Escazú y el principio de no regresión ambiental consagrado en la Constitución mexicana.

Adicionalmente, el decreto autoriza un corredor de navegación de 350 metros de ancho a través de la Zona de Tolerancia Cero y pospone por doce meses el monitoreo satelital obligatorio en las embarcaciones pesqueras.

En contraste, la Semarnat argumentó que el instrumento regulatorio actualiza los polígonos con base en recomendaciones de la CITES y del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA), buscando conciliar la conservación de la biodiversidad con el bienestar de las comunidades locales.

No obstante, los ambientalistas enfatizan que los científicos han registrado de manera constante vaquitas fuera de la zona de exclusión, por lo que solicitaron a las autoridades judiciales suspender de forma inmediata la aplicación del acuerdo para prevenir la pérdida definitiva de la especie.