Ricardo Salinas Pliego dejó abierta la posibilidad de postularse como candidato presidencial en las elecciones 2030, aunque aclaró que no desea afiliarse a ningún partido político.
En entrevista con Financial Times, el empresario y deudor del SAT aseguró que lo haría “si no queda otra alternativa”, destacando que su propuesta busca una política alternativa basada en la libertad y la propiedad privada.
Ricardo Salinas Pliego no ve descabellado postularse como candidato presidencial en 2030
En entrevista con Financial Times, Ricardo Salinas Pliego dejó entrever que no está tan lejos la posibilidad de postularse como candidato presidencial en 2030.

Ricardo Salinas Pliego ha empezado a “coquetear” abiertamente con competir durante las elecciones 2030.
De manera contundente, Ricardo Salinas Pliego aseguró que “si no hay alternativa para mí, lo haré”.
Ricardo Salinas Pliego destacó que su línea principal es trazar una política alternativa, alejándose radicalmente del modelo actual.
Puntualizó que su motivación no es económica, sino el deseo de mejorar las condiciones de México.
A través de sus redes sociales, Ricardo Salinas Pliego ha destacado que su política apoyará valores como la “libertad” y la propiedad privada.
Ricardo Salinas Pliego deja en claro que no desea aliarse a ningún partido político
No es la primera vez que se habla sobre una posible candidatura de Ricardo Salinas Pliego para las elecciones presidenciales del 2030.
Y es que en varias encuestas, Ricardo Salinas Pliego se ha colocado como la figura más fuerte de la oposición:
- En encuesta de México Elige el 65% de los votantes favorecería a un líder empresarial en 2030, siendo Salinas el más popular con un 57% de apoyo.
- En encuesta de GobernArte Ricardo Salinas Pliego encabezó las preferencias para ser el candidato del PAN con un 29.1%.
Sin embargo, Ricardo Salinas Pliego ha dejado en claro que no desea afiliarse a ningún partido político.
En ese sentido, el empresario y deudor del SAT señaló que al vincularlo a un partido político solo se busca hacerle “juego al oficialismo” y meterlo en la misma bolsa que los políticos de antes.







