El miércoles 4 de marzo, la Cámara de Diputados confirmó la recepción del proyecto de reforma electoral. Sin embargo, los números no le dan a Morena, pues necesita al PT y al Verde para poder aprobarla.

Esto toda vez que la reforma electoral requiere contar con los votos a favor de dos terceras partes de los 500 diputados, pero Morena únicamente cuenta con 253 escaños.

Morena necesita a los legisladores del PT y el Verde para aprobar la reforma electoral

Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y coordinador de los diputados de Morena, reconoció que la aprobación de la nueva reforma electoral "será un tema difícil" de que suceda por no estar respaldados por las bancadas del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde.

Esto toda vez que la reforma electoral requiere de 334 votos a favor para su aprobación, dando así las dos terceras partes de la Cámara de Diputados.

No obstante, Morena cuenta solo con 253 diputados, por lo que le hacen falta 81 votos para que el proyecto de reforma pueda avanzar hacia el Senado.

De esta manera, Morena requiere forzosamente del apoyo de los legisladores del PT y el Verde, quienes cuentan con 49 y 62 diputados respectivamente, dando un total de 111 escaños que sumarían más de lo necesario para el oficialismo.

Pese a los esfuerzos de Morena por contar con el respaldo de sus aliados, las bancadas del PT y del Partido Verde han externado públicamente su rechazo a la reforma electoral.

Principalmente han reprochado la reducción del presupuesto a partidos políticos, así como la eliminación de plurinominales para el Senado de la República.

Encuesta: PVEM y PT no son percibidos como parte central de la Cuarta Transformación

La más reciente encuesta de MetricsMx revela que Claudia Sheinbaum mantiene un sólido respaldo ciudadano, con un 73.3% de aprobación a su gestión. Sin embargo, el estudio también muestra que los partidos aliados PVEM y PT no son percibidos como parte central de la Cuarta Transformación.

La ciudadanía considera que, en temas como la reforma electoral, estos partidos han priorizado intereses propios antes que el proyecto presidencial, lo que marca un distanciamiento en la percepción pública.