El avance de un brote de ébola causado por la cepa Bundibugyo en República Democrática del Congo y Uganda ha acelerado la carrera científica para desarrollar vacunas contra una variante del virus que, hasta ahora, no cuenta con inmunización ni tratamiento específico aprobado.

Es por eso que se sabe que organismos internacionales y laboratorios trabajan contrarreloj para evitar que la emergencia sanitaria se expanda, y contrarrestar con vacunas para el ébola.

La Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI) destinó alrededor de 60 millones de dólares para impulsar tres proyectos considerados los más prometedores. Las iniciativas están encabezadas por IAVI, la Universidad de Oxford y Moderna, que utilizan tecnologías distintas para intentar generar protección frente a esta variante del ébola.

Las tres vacunas que buscan detener el ébola Bundibugyo

Se ha revelado que tres diferentes laboratorios y universidades trabajan en al menos tres vacunas para combatir el brote del ébola, de la cepa Bundibugyo.

La primera vacuna candidata es desarrollada por IAVI y utiliza la plataforma rVSV, la misma tecnología empleada en la vacuna Ervebo contra la cepa Zaire del ébola; los investigadores esperan que pueda avanzar hacia ensayos clínicos en un plazo de entre siete y nueve meses.

La segunda pertenece a la Universidad de Oxford, en colaboración con el Instituto Serum de India, y está basada en la tecnología ChAdOx1, utilizada previamente en vacunas contra COVID-19, y podría iniciar pruebas en humanos en los próximos meses.

La tercera es desarrollada por Moderna mediante tecnología de ARN mensajero (ARNm), y aunque permanece en fase preclínica, ha mostrado resultados alentadores en modelos experimentales y cuenta con el mayor respaldo financiero del programa.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que la cepa del ébola Bundibugyo presenta una tasa de mortalidad de entre 30% y 50%, por lo que el desarrollo de estas vacunas es considerado una prioridad global ante el crecimiento del brote.

Controles de higiene contra el virus del ébola en Kanyaruchinya, en la RD Congo.

Con información de BBC.