Organizaciones sociales, como Reinserta y Reintegra, denunciaron que un bebé de 3 meses fue asesinado al interior del penal de San Miguel, ubicado en Puebla.

A través de un comunicado, las organizaciones civiles explicaron que el bebé de 3 meses se encontró en los botes de basura del penal de San Miguel, y que habría sido asesinado cuando ingresó en una visita familiar.

De acuerdo con medios locales, la Unidad Especializada de Homicidios de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla investiga el homicidio, aunque no se han pronunciado de manera oficial.

Trascendió que un preso que trabajaba en los contenedores de material de plástico reciclable fue quien encontró el cuerpo del bebé a comienzos de esta semana en una bolsa, por lo que su muerte pudo haber ocurrido el 5 de enero pasado.

Comunicado de Reinserta

Asesinato de bebé es producto de la corrupción: Reinserta

Reinserta condenó el asesinato del bebé y acusó que el penal de San Miguel es conocido por su autogobierno, pues las autoridades “están completamente rebasadas y son cómplices de los actos de currupción”.

Según la organizaciones, en ese penal los actos de corrupción van desde cobro de lista, “ingreso de mujeres sexo servidoras”, la manufactura de droga y peleas de perros para apuestas.

“A los perros muertos, después de las peleas, los sacan en bolsas de basura afuera del penal. Esta vez lo que se encontró en los botes de basura fue el cuerpo de un bebé de tres meses que fue asesinado al interior del penal”.

Reinserta

Mencionaron como responsables al gobernador de Puebla, Miguel Barbosa; al director del centro, Jorge Gómez Torres; y al subsecretario de centros penitenciarios, Alfredo Vargas Quintanilla.

Aseguraron que su incapacidad pasó por desapercibido el asesinado del bebé; “como sociedad exigimos contar con espinos libres de violencia para esta población vulnerable con contacto con las cárceles”.

Exigen investigar asesinato de bebé en penal de Puebla

Junto a otras organizaciones, exigieron a las autoridades investigar a fondo el asesinando del bebé y sancionar a los responsables.

También señalaron que esto ocurrió por la falta de implementación de los protocolos de ingreso y de espacios seguros para niñas y niños con familiares en prisión.

“Estos menores están expuestos a la violencia derivada por el descuido de la autoridad al interior de los centros penitenciarios, lo que pone en peligro sus vidas”, reiteró Reinserta.

Al final, se pronunciaron por la no repetición de estos “actos inhumanos” en el país.