El Gobierno de Puebla puso en marcha una nueva estrategia de conservación de la infraestructura vial que busca sustituir el modelo tradicional de reparación por un esquema de mantenimiento preventivo, con el objetivo de prolongar la vida útil de carreteras y avenidas, disminuir el deterioro prematuro y optimizar el uso de los recursos públicos.
Durante la presentación de los avances del programa, el gobernador Alejandro Armenta informó que este año serán intervenidos 420 kilómetros de infraestructura vial mediante la operación de 14 trenes de pavimentación, apoyados por 36 mil toneladas de materiales pétreos.
Del total de los insumos, 12 mil toneladas serán aportadas por Petróleos Mexicanos (Pemex), mientras que el Gobierno del Estado adquirirá las 24 mil toneladas restantes, con una inversión cercana a 250 millones de pesos.
Con estas 36 mil toneladas lograremos atender los 420 kilómetros programados para este año.
Alejandro Armenta, gobernador de Puebla
La estrategia contempla la rehabilitación de 73 avenidas principales y 24 tramos carreteros estratégicos que comunican regiones como la Mixteca, la Sierra Norte, la Sierra Nororiental, la región Interserrana y el Valle de Puebla, fortaleciendo la conectividad entre municipios y mejorando la movilidad de miles de personas.

Primera etapa beneficia a 1.9 millones de habitantes
Como parte de la primera etapa del programa, la administración estatal informó la rehabilitación de 28 vialidades urbanas, equivalentes a 146 kilómetros, en beneficio de 1.9 millones de habitantes. Para estas obras se utilizaron 8 mil 500 toneladas de asfalto AC-20 donadas por Pemex.
Entre las vialidades ya intervenidas destacan la Recta a Cholula, Calzada Zavaleta, Camino Real a Cholula, Bulevar Atlixco, Bulevar Carlos Camacho Espíritu, 11 Sur, Prolongación Reforma, Camino a La Resurrección, Bulevar del Niño Poblano, Cúmulo de Virgo y los accesos a la Universidad del Deporte, además de diversos corredores de la zona metropolitana.
Armenta afirmó que el nuevo modelo busca romper con la dinámica de abandono que históricamente ha acelerado el deterioro de las vialidades y aseguró que el mantenimiento permanente permitirá reducir alrededor de 30 por ciento los costos de conservación.
El mandatario señaló que la estrategia deja atrás el esquema de intervenciones aisladas y apuesta por un programa permanente de conservación preventiva, con el objetivo de prolongar la vida útil de las obras y optimizar la inversión pública.

Proyectan ampliar pavimentación hacia 2030
Asimismo, adelantó que la visión de largo plazo hacia 2030 contempla la pavimentación de las calles que aún permanecen sin revestimiento, tanto en la capital poblana como en zonas periféricas, donde se analiza incorporar materiales desarrollados a partir del aprovechamiento de los lirios del lago de Valsequillo.
Explicó que las nuevas obras estarán diseñadas para ofrecer una vida útil inicial de entre tres y cuatro años, periodo tras el cual recibirán mantenimiento preventivo para extender su funcionamiento por al menos dos años adicionales.
“Toda obra pública requiere mantenimiento. Cuando una autoridad deja de hacerlo, la infraestructura comienza a deteriorarse”, señaló el gobernador al destacar que el propósito es institucionalizar una política permanente de conservación para las siguientes administraciones.
Como respaldo operativo, el Gobierno de Puebla informó que actualmente dispone de 277 equipos de maquinaria especializada, con los cuales busca consolidar un sistema permanente de pavimentación y conservación carretera.
De acuerdo con cifras oficiales, durante este año ya han sido intervenidas 33 vialidades principales, equivalentes a cerca de cinco mil calles, mientras que la siguiente etapa ampliará los trabajos hacia avenidas secundarias, calles urbanas y carreteras estatales bajo el mismo modelo de conservación preventiva.
Con este programa, la administración estatal busca dejar atrás una política centrada en el bacheo para consolidar un sistema permanente de conservación de la infraestructura vial, orientado a incrementar la durabilidad de las obras y fortalecer la conectividad tanto en la capital como en las principales regiones del estado.






