La tarde de este 4 de octubre del 2022, el actor mexicano Pablo Lyle fue declarado culpable de homicidio involuntario y en redes sociales ya circula un video de su reacción.

El video muestra a la familia de las víctimas llorando mientras escuchan a cada miembro del jurado confirmar la sentencia, y a Pablo Lyle permanecer aturdido ante la noticia, con la mirada perdida y prácticamente inmóvil.

Pablo Lyle durante el juicio

El actor de 35 años originario de Mazatlán, Sinaloa, deberá enfrentar entre 9 y 15 años de prisión por el homicidio involuntario de Juan Ricardo Hernández, un cubano de 63 años de edad.

La víctima murió luego de que el pasado 31 de marzo de 2019, el actor de “Mi adorable maldición” lo golpeara en el rostro durante un incidente vial en Miami, donde el auto en el que viajaba Pablo Lyle se le cruzó y el adulto mayor lo siguió para recriminarle.

Según videos de las cámaras de seguridad que registraron el hecho, Hernández bajó de su auto en un semáforo rojo y se acercó a la ventanilla del vehículo para reclamarles. El actor iba acompañado de su esposa y cuñado.

Entonces, Pablo Lyle descendió, corrió hacia él y le dio un puñetazo tumbándolo y dejándolo sobre la avenida para después huir. Juan Ricardo murió cuatro días más tarde.

Ahora, el video del momento exacto en que es declarado culpable lo expone apenas parpadeando e intentando asimilar su condena. Posteriormente, deja sus huellas digitales antes de ser trasladado a la cárcel.

Pablo Lyle se negó a dar su testimonio durante el juicio

Pablo Lyle se negó a subir al estrado durante el juicio en el que fue declarado culpable de homicidio involuntario por la muerte de un hombre de 63 años.

La defensa insistió en que esto habría sido perjudicial para el caso, aunque ahora usuarios de redes sociales apuntan a que sólo dejaron ver que no había arrepentimiento.

Por su parte, el equipo legal defendió a Pablo Lyle argumentando que actuó en defensa propia porque temía ser atacado con una arma, un alegato que fue desestimado por un jurado que lo encontró culpable.

Pablo Lyle orando en juicio