El regreso de Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez a la Premier League de Inglaterra tras su participación en el Mundial 2026, se ha visto empañado por un clima de hostilidad inesperado.
Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez, del Liverpool y el Manchester United, han tenido que contratar seguridad privada en sus hogares debido al rechazo social y mediático.

Mac Allister y Lisandro Martínez temen actos de vandalismo en Inglaterra
Todo surge ante el temor de posibles represalias, invasiones o actos de vandalismo por parte de aficionados radicales de Inglaterra contra las familias de Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez.
Debido a los temas políticos que se tocaron durante el partido de Inglaterra y Argentina en las semifinales del Mundial 2026, mismos que causaron animadversión a la opinión pública inglesa en general.
Según reportes, la decisión de contar con seguridad privada permanente de Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez fue tomada y financiada directamente por los futbolistas en Inglaterra.
Por lo menos en un primer momento, ni el Liverpool ni el Manchester United estuvieron involucrados en el reforzamiento de la seguridad para sus jugadores y familiares.
Aunque no se han registrado ataques físicos hasta el momento, se mantuvo un dispositivo intensivo durante las primeras 48 horas de su retorno.

¿Qué provocó que Mac Allister y Lisandro Martínez contrataran seguridad privada en Inglaterra?
El conflicto que llevó a Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez a contratar seguridad privada a su regreso a Inglaterra, se originó tras la victoria de Argentina en la semifinal del Mundial 2026.
Durante los festejos, varios jugadores, incluidos Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez, exhibieron una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.
Este gesto fue interpretado por la prensa y diversos sectores británicos como una provocación directa, la cual generó reacciones en contra de los jugadores.
Al grado de que Nile Gardiner, exasesor de Margaret Thatcher, solicitó una política de “tolerancia cero” contra Alexis Mac Allister, Lisandro Martínez y demás jugadores argentinos.
Gardiner propuso públicamente que se les retirara la visa de trabajo y se les expulsara de la liga, calificando el acto como una “fea exhibición antibritánica”.







