Josh Kushner, inversionista y fundador de Thrive Capital, rompió el silencio sobre el polémico proyecto impulsado por Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para vender una participación de los derechos comerciales de la Copa del Mundo.

En declaraciones al medio Axios, Kushner reconoció que lamenta haberse involucrado en la iniciativa de Gianni Infantino, luego de que el proyecto provocara una fuerte división entre organismos del futbol mundial y terminara en una disputa legal.

¿Qué dijo Josh Kushner sobre el plan de la FIFA?

“Si hubiéramos sabido en qué derivaría esto, no nos habríamos involucrado”, señaló Kushner, quien admitió que no lograron dimensionar las complejas dinámicas políticas del futbol internacional.

El proyecto, conocido como FIFA Forward Enterprise, contemplaba que Thrive Capital y otros inversionistas adquirieran 20% de una filial encargada de gestionar los negocios comerciales de la FIFA, incluidos los relacionados con el Mundial.

La operación contemplaba un pago de 4 mil 200 millones de dólares (71 mil 341 millones 788 mil pesos) a la FIFA; sin embargo, la propuesta generó una fuerte oposición, particularmente de la UEFA, además de otras confederaciones, y finalmente fue retirada por Infantino en julio.

“”La idea detrás del proyecto, era distribuir el capital y los recursos de manera equitativa entre los 211 países miembros, destinando mucha más inversión a las naciones menos desarrolladas para fomentar el talento local, apoyar el fútbol base, mejorar la experiencia de los aficionados y, en última instancia, impulsar el crecimiento de este deporte en todo el mundo"”

Josh Kushner

Kushner defendió que la intención del proyecto era distribuir de manera más equitativa los recursos entre las 211 asociaciones miembro de la FIFA, con mayor inversión para países menos desarrollados y el crecimiento del futbol base.

Aunque UEFA incluyó a Kushner y Thrive Capital en una solicitud judicial para obtener información relacionada con una posible denuncia contra Infantino en Suiza, el documento señala que ni el inversionista ni su empresa son considerados demandados previstos en un eventual proceso.