Marruecos construye el Gran Estadio Hassan II en Benslimane, a 38 kilómetros de Casablanca, con capacidad para 115,000 espectadores, lo que lo convertiría en el más grande del planeta.
El recinto, diseñado por Populous junto a Oualalou + Choi, tendrá un presupuesto de 500 millones de dólares y planea inaugurarse en 2028, dos años antes del Mundial 2030.
Su arquitectura se inspira en la tradición marroquí del “moussem” y cumplirá con las normativas FIFA para ser candidato a recibir la final del Mundial 2030, que organizarán España, Portugal y Marruecos.
Así sería el impresionante estadio Hassan II que podría recibir la final del Mundial 2030
El estadio Hassan II estará situado en la provincia de Benslimane, a 38 kilómetros de Casablanca, en Marruecos, y albergará a 115,000 espectadores.
Detrás del proyecto se encuentra el estudio Populous que colabora con los arquitectos parisinos Oualalou + Choi.

El presupuesto para la construcción es de 500 millones de dólares y planea estar listo en 2028.
Su diseño se inspira en el concepto tradicional de reunión social marroquí conocida como “moussem”. La estructura del estadio estará bajo una carpa de aluminio en medio del paisaje boscoso.
El Gran Estadio Hassan II contará con espacios verdes elevados y jardines interiores en plataformas a 28 metros de altura.

En ambos extremos, el inmueble tendrá tres gradas empinadas y compactas para garantizar un ambiente vibrante.
Cada extremo del estadio dispondrá de capacidad para 29,500 espectadores en admisión general.
A lo largo de sus tribunas habrá cinco niveles de hospitalidad para 12 mil usuarios: VVIP, VIP, Hospitality y Palcos, además del Palco real.
El estadio Hassan II cumplirá con la normativa de FIFA para ser candidato a recibir la final del Mundial 2030 que se juega en España, Marruecos y Portugal.
Una vez construido, será la casa de la selección de Marruecos y los clubes Wydad AC y Raja CA de Casablanca.
Recientes reportes indican que el estadio Hassan II cobra fuerza para la final del Mundial 2030 por un presunto apoyo de Gianni Infantino a Marruecos con el objetivo de ganar su reelección en la FIFA.






