En diferentes columnas aquí publicadas me he referido a cómo funciona la aviación “low cost”, concretamente en Europa, y especiales menciones ha merecido el modelo de la aerolínea irlandesa Ryanair, la “Reina de la aviación de bajo costo”, que consiste básicamente en operar en aeropuertos secundarios, en los que reciben subsidios; ¿cómo?, pues a través de pagar tasas aeroportuarias más bajas, ya que el acuerdo con los gobiernos versa sobre la cantidad de pasajeros que la línea aérea puede acercar a dichas terminales. Es decir, la aerolínea explota la necesidad que los gobiernos tienen de “movilidad”.

Esto explicado a muy grandes rasgos, y de una forma sencilla, porque en los hechos es mucho más complejo, pero de ahí se parte. Todos los aeropuertos del mundo le ponen precio a sus servicios.

En México lo conocemos como Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), y con ella se cubre desde el uso de salas de espera, servicios sanitarios, bandas de equipaje y áreas comunes. Eso no quiere decir que las aerolíneas no paguen nada; desde luego que ellas pagan por el tiempo de plataforma, si usan el jetway (pasillo telescópico) o en es una posición remota, la recarga de combustible, el personal de tierra, entre otros pagos que las aerolíneas tienen que cubrir.

Lo desgloso también de forma sencilla, porque tanto los pasajeros como las aerolíneas pagan impuestos, productos y servicios a los aeropuertos, porque a veces parece que los impuestos y derechos aeroportuarios solamente los cubren los viajeros, y no es así, las líneas aéreas también pagan por distintas cosas: para poder aterrizar, dejar pasaje, cargar pasaje y por último despegar. Si tienen curiosidad, pueden checar la página web del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y en la sección “Tarifas” se desglosan todos los rubros, y los importes, que van a variar por el horario, si es vuelo nacional o internacional, y el peso del avión.

No existe ningún aeropuerto en el mundo que no cobre TUA (o el nombre correspondiente en su país). En España se le conocen como tasas aeroportuarias o tarifa por uso de instalaciones.

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Resulta que el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana de España, Óscar Puente, literalmente se acaba de “agarrar del chongo” con Micheal O´Leary, el CEO de Ryanair, en un cruce de acusaciones entre ambos personajes, que ha tomado dimensiones insospechadas.

El primero tacha al segundo de gestionar mal su aerolínea, al haber recortado durante 2025 y 2026 poco más de tres millones de asientos, todo derivado de que O´Leary considera que las tasas de los aeropuertos españoles son “excesivas”.

Y Puente se fue con todo al señalar la “hipocresía” de O´Leary, que no se queja por ejemplo de las altas tasas aeroportuarias de Barcelona-El Prat, o del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, al contrario, ambas terminales las considera Ryanair “muy rentables”, defendiendo en todo momento a Aena, que es grupo líder aeroportuario en España.

Y como si eso fuera poco, Puente le echó más sal a la herida de Ryanair, cuando dijo que en realidad el enojo de O´Leary se debe a que todavía no le llegan los 300 aviones que ha solicitado a Boeing (Ryanair opera con una flota exclusivamente de aviones B737).

Ryanair contestó en la red social X (antes Twitter), y lo hizo de una forma socarrona e irreverente, diciendo que Óscar Puente “es un Dummie (tonto) que no sabe sumar”. Ante esto, el funcionario español se defendió diciendo:

“Sé sumar perfectamente. Las tasas de los aeropuertos españoles son lo suficientemente bajas para que una sola persona de Ryanair se haya embolsado 100 millones el año pasado… Ya sabes: si no te gustan nuestras reglas vuela a otro sitio".

El detonante del pleito entre estas dos personas, es que se subió en un 6.44% las tasas aeroportuarias para este 2026; las modificaciones ya fueron aprobadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y debidamente notificadas a todas las líneas aéreas que operan en los aeropuertos gestionados por Aena.

Aquí cabe la pena señalar que Óscar Puente remató en una entrevista para la agencia de noticias Europa Press, que los motivos reales de recortar asientos en España por parte de Ryanair eran debido a los retrasos que actualmente existen por parte de la fabricante de aviones norteamericana Boeing, y que, para zafarse de su responsabilidad, el CEO de la aerolínea le echa la culpa a las “altas tarifas aeroportuarias”.

Toca el turno de hablar del posicionamiento del CEO de Ryanair, el polémico Micheal O´Leary. Tengo que decirles, que “me chuté” completito el video que subió al perfil de Ryanair España, en el que utilizó inteligencia artificial (IA, por sus siglas en inglés) para darle una respuesta al ministro de Transporte Español.

Para O´Leary el problema central son el alza en las tasas, por eso es que salió a anunciar que iba a recortar más asientos de aeropuertos regionales, esto derivado a que no le resultaba rentable llegar a dichos aeropuertos secundarios.

Y es justamente donde le da O´Leary al clavo: deja de operar en aeropuertos secundarios, porque lo que quiere es que estas terminales le cobren menos a su línea aérea, lo que se termina traduciendo en una especie de subsidio a Ryanair, y este es el “modelo” que mantiene en toda Europa.

Yo le llamo “chantaje”. Si no le bajan las tasas, amenaza con irse, y España no es el único país que le ha plantado cara, también Italia ha tenido sus “rifirrafes” con la aerolínea irlandesa Ryanair.

Al final, Micheal O´Leary amenaza con sacar a su aerolínea de España y dejarle “vacíos” los aeropuertos, si no le bajan las tasas aeroportuarias. Y sabe de lo que habla, porque esos aeropuertos secundarios son los que al final necesitan de las líneas aéreas para ser rentables, y también requieren de los pasajeros.

Visto así es un equilibrio económico, cuando la oferta y la demanda de un mercado se igualan. En este caso la cantidad ofrecida no coincide con la cantidad que los consumidores desean comprar, pero las partes no desean “negociar”, y mucho tiene que ver lo que ha pasado en año anteriores.

Por eso Óscar Puente puso el dedo en la llaga, al mencionar que el CEO de Ryanair -tan solo el año pasado- se embolsó 100 millones de euros libres de polvo y paja, como premio por el manejo que hace de Ryanair, y se pregunta: ¿de verdad no tienen para afrontar las tasas aeroportuarias?, ¿pero sí para premiar a su CEO?

No pretendo, y eso debe quedar claro, que Michael O´Leary trabaje “gratis”, y no cobre por conducir a la línea aérea; nadie duda que su batuta la ha llevado a ser una de las bajo costeras más importantes de Europa; pero de ahí a publicar un video para lloriquear y amenazar, cuestionando la decisión soberana de un país, me parece un exceso.

Dicho video fue hecho con IA, lo que le permite a Micheal O´Leary “hablar” en español; es lo más creepy que he visto en vida, sobre todo la parte donde culpa a las altas tasas aeroportuarias de España, de la crisis que vive la aviación comercial a nivel mundial.

Eso me lleva a preguntarme ¿y cómo afronta el alza en el costo del combustible? Porque no lo he visto -ni en vivo, ni con IA- amenazando a Donald Trump o a Netanyahu por sus ataques a Irán, que provocaron el cierre del estrecho de Ormuz.

Más bien, todos sabemos que el comportamiento de bully es característico de O´Leary, y que suele responder de forma agresiva sino le cumplen sus caprichos; y como en varias ocasiones este comportamiento le ha redituado, no dudará en seguirlo haciendo.

Este es el caso de este pleito que se trae con el ministro de Transporte Óscar Puente. Alguien tiene que decirlo, y lo digo: es un juego infantil y obtuso, en el cual “gana” quien demuestra ser más agresivo. Por lo pronto, Puente se ha contenido y esperemos que así siga, porque una cosa es apoyar a la industria aérea, y otra que el CEO que se auto asignó un bono de 100 millones de euros, argumente que su aerolínea no tiene para pagar las tasas aeroportuarias. Déjenme dudarlo.