Una nación puede sobrevivir a sus tontos, e incluso a los ambiciosos. Pero no puede sobrevivir a la traición desde adentro.
Cicerón, político y filósofo
Como prácticamente todos los altos funcionarios, líderes, legisladores e integrantes de la élite de la 4T, Alfonso Durazo proviene del PRI, de las entrañas más oscuras y tenebrosas del viejo sistema político.
Durazo comenzó desde joven en la Secretaría de Gobernación. Entre 1973 y 1982 trabajó en las direcciones generales de Información y de Radio, Televisión y Cinematografía. En aquellos años se desarrolló la llamada Guerra Sucia, periodo marcado por la represión política y militar contra movimientos estudiantiles, sociales, agrarios y guerrilleros.
En esa misma Secretaría coincidió con personajes como Manuel Bartlett y José Antonio Zorrilla, integrantes de una generación formada en el viejo régimen.
Su carrera dio un salto cuando por recomendación de Heriberto Galindo se acercó a Luis Donaldo Colosio, primero como secretario particular del entonces dirigente y después como secretario particular del candidato presidencial.
Durazo fue priista hasta el año 2000.
De Colosio a Fox
Alfonso Durazo formó parte de la generación priista que transitó por las distintas corrientes del poder: Heriberto Galindo, Manlio Fabio Beltrones, Ricardo Monreal, Manuel Bartlett, Fernando Gutiérrez Barrios, Dante Delgado y José Murat, entre otros, construyeron redes políticas que sobrevivieron a los cambios de partido y de gobierno.
Aunque se desenvolvía en el círculo cercano a Colosio, Durazo ha sido señalado como cercano al grupo priista que mantenía diferencias con el proyecto reformador del candidato. Incluso existe la versión de que su presencia en el equipo respondía a intereses políticos ajenos al proyecto colosista.
En plena campaña presidencial, Ernesto Zedillo, quien era su coordinador, envió a Colosio una carta fechada el 19 de marzo de 1994 y que fue publicada en octubre de 1995, en la que advertía al candidato sobre la complejidad de la contienda electoral y las tensiones políticas con el presidente Carlos Salinas. En el documento Zedillo reafirmaba su apoyo incondicional a la candidatura y al proyecto de cambio, pero señalaba el impacto del levantamiento zapatista y el distanciamiento con Manuel Camacho.
Después, como todos los priistas de la época que se sumaron al PRD, PT, PVEM y MC porque no comulgaban con la competencia democrática y la transición del partido único, Durazo dio el salto al PAN para incorporarse al equipo de Vicente Fox como secretario particular del presidente y posteriormente coordinador de Comunicación Social.
Llegó al gobierno foxista a instancias de Adolfo Aguilar Zínser e hizo equipo con otros personajes que también terminarían en la 4T, entre ellos Alejandro Gertz Manero.
Se dedicó a confrontar al panismo, a debilitar el círculo cercano del presidente y a negociar con el PRI de Roberto Madrazo y con AMLO.
Durazo criticó las intenciones de Marta Sahagún de competir por la presidencia en 2006 y salió a la defensa de AMLO, asegurando que el proceso de desafuero formaba parte de una maniobra política coordinada desde la presidencia.
Así, en 2006 se incorporó al proyecto de obradorista y a construir su nueva identidad política.
Durazo se convirtió en operador político de López Obrador. Fue coordinador de seguridad durante la campaña de 2018 y secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.
Su gestión quedó marcada por el “Culiacanazo” de octubre de 2019. El operativo para detener a Ovidio Guzmán que terminó con su liberación. Fue el propio Durazo quien informó que el gobierno había decidido suspender las acciones.
Sobre el sonorense pesan acusaciones y versiones sobre presuntos vínculos con grupos criminales, investigaciones estadounidenses e incluso el supuesto retiro de su visa.
El poder fronterizo de la 4T
Su administración como gobernador de Sonora ha sido cuestionada por contratos y proyectos de infraestructura, entre ellos el Libramiento de Nogales, así como señalamientos sobre el financiamiento de la campaña que lo llevó a la gubernatura y su presunta relación con la red de Sergio Carmona, el ‘Rey del Huachicol’.
En 2022 Durazo llegó a la presidencia del Consejo Nacional de Morena. Un año más tarde influyó en la llegada de Guadalupe Taddei como presidenta del INE.
La trayectoria de Durazo, al igual que la de otros destacados miembros de la 4T, cruza los límites del partido y se conecta con el viejo régimen, el que aprendió a sobrevivir dentro de Morena.
X: @diaz_manuel




