“Muchos tienen las manos manchadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda con el crimen mafioso.”

Papa Francisco

El padre del actual gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Guerra, gobernó la entidad de 1987 a 1993, durante el periodo salinista. Fue una figura destacada del PRI tamaulipeco y tuvo entre sus cercanos a Tomás Yarrington.

La relación entre Villarreal Guerra y el expresidente Carlos Salinas estuvo marcada por la disciplina y subordinación política. Uno de los episodios más significativos ocurrió con la aprehensión del líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, el 10 de enero de 1989 en Ciudad Madero.

El entonces gobernador facilitó la operación para que Salinas enviara al Ejército a detenerlo y puso a disposición el aparato judicial, el Ministerio Público y la logística estatal, además guardó silencio frente a las arbitrariedades cometidas en aquel operativo conocido como “El Quinazo”, que sirvió para que Salinas fortaleciera su legitimidad después del fraude electoral de 1988.

Pero no fue lo único. Javier Coello Trejo, exsubprocurador de Investigación y Lucha contra el Narcotráfico de la extinta PGR, declaró contar con pruebas sobre los presuntos nexos entre la administración de Villarreal Guerra y la organización de Juan García Ábrego, el Cártel del Golfo.

Incluso se documentó que el gobernador nombró como subprocurador estatal a Raúl Morales Cadena, hijo del abogado de Juan Nepomuceno Guerra, fundador histórico del Cártel del Golfo y tío de García Ábrego.

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De acuerdo con informes de la PGR y agencias estadounidenses, como la DEA, Raúl Salinas habría brindado protección al Cártel del Golfo para el trasiego de estupefacientes a cambio de millonarios sobornos. En declaraciones judiciales quedó asentado que el grupo criminal pagaba cuotas de peaje de millones de dólares mensuales y que parte de esas ganancias habría llegado a funcionarios del gobierno tamaulipeco para garantizar el libre tránsito de los cargamentos.

Los amigos del poder

Su hijo, el actual gobernador, Américo Villarreal Anaya, mantuvo una lógica similar con el crimen organizado.

Américo fue cercano a dos exgobernadores detenidos por sus presuntos vínculos con el narcotráfico: Tomás Yarrington y Eugenio Hernández Flores.

Yarrington permanece recluido en el penal del Altiplano por lavado de dinero y vínculos con organizaciones criminales, principalmente el Cártel del Golfo.

Hernández Flores, detenido el 6 de octubre de 2017, permaneció preso casi seis años y obtuvo su libertad condicional en agosto de 2023, después de enfrentar cargos por peculado, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, además de enfrentar un proceso de extradición solicitado por Estados Unidos.

Meses después de recuperar su libertad, rompió con su pasado priista para adherirse al movimiento obradorista. Durante la campaña presidencial de 2024 acompañó la campaña de Claudia Sheinbaum y posteriormente llegó al Senado por el PVEM.

El exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca ha señalado que Villarreal Anaya trabajó en los gobiernos de Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú, siempre en posiciones de bajo perfil, a las que, según el exmandatario, tenía acceso solo por ser hijo de un exgobernador.

Cabeza de Vaca incluso asegura que era prácticamente un “aviador”, al igual que su hijo, Américo Villarreal Santiago, quien también habría ocupado cargos bajo esa misma condición. Según el exgobernador panista, esta situación terminó cuando él llegó a la gubernatura y ordenó sus bajas.

El nuevo clan tamaulipeco

Américo Villarreal llegó a la gubernatura rodeado de señalamientos sobre un presunto esquema de financiamiento de campañas en el que participaron Sergio Carmona, el Rey del Huachicol y Mario Delgado, entonces dirigente nacional de Morena.

De acuerdo con investigaciones y testimonios, Carmona habría participado en una estrategia de financiamiento electoral que benefició campañas de Morena en los estados de Tamaulipas, Sinaloa, Baja California, Sonora y Nayarit.

Carmona habría sido “benefactor” de Villarreal, aportando recursos para movilización electoral, camionetas blindadas y logística para sus eventos. Después del triunfo, empresas relacionadas con su red habrían obtenido contratos millonarios de gobiernos emanados de Morena.

El asunto escaló al ámbito internacional tras el asesinato de Sergio Carmona y la huida de su hermano, Julio César Carmona Angulo, a Estados Unidos, donde se convirtió en testigo protegido. Según ha trascendido, Julio César entregó a las autoridades estadounidenses una lista con 11 nombres relacionados con la red de financiamiento y protección del contrabando de hidrocarburos, entre los que aparecen Mario Delgado y Américo Villarreal.

Mientras algo ocurre, Américo dio continuidad a la tradición familiar y construyó su propia estructura: su hijo Américo Villarreal Santiago ocupa una delegación federal de Bienestar en Coahuila; su hermana Mónica Villarreal es presidenta municipal de Tampico y su sobrino Manuel Leal Villarreal despacha desde una delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor.

En Tamaulipas la transformación llegó de la mano de unas cuantas familias que provienen de la vieja clase política.

X: @diaz_manuel