Dejen les platico, Wines on the Wing es un concurso que lleva a cabo Global Traveler´s, una reconocidísima revista dedicada al turismo de lujo y a los viajes de negocios.

Publica reseñas y noticias, tanto de hoteles de lujo como de spas y aerolíneas; cada año otorga varios premios, y uno de ellos es el “Wines on the wing”, que puede traducirse como “Vinos en el ala”; diferentes líneas aéreas patrocinan la cata en la que se lleva a cabo esta premiación.

Las aerolíneas enviaron sus cartas de vinos, que son los que ofrecen en sus distintos servicios, dependiendo de la clase en la que se sirven, y son evaluados cada uno de los caldos, para llevar a cabo la premiación. Y en esta ocasión SkyTeam, una de las tres alianzas de aerolíneas más grandes del mundo, fue reconocida con el premio a los “Mejores Vinos de Alianza”.

¿Y saben que línea aérea está dentro de SkyTeam?, pues nada más y nada menos que nuestra aerolínea bandera: Aeroméxico. Desde junio de 2000, el caballero águila, junto con Air France, Delta Air Lines y Korean Air fundaron esta alianza, que hoy cuenta con 18 aerolíneas miembro, que operan miles de vuelos diarios a cientos de destinos.

Tengo que decirlo, este es el doceavo año consecutivo que Wines on the Wing le otorga el premio de “Los Mejores Vinos de Alianza” a Sky Team, y se convierte en un vivo ejemplo del éxito que se obtiene cuando las líneas aéreas se agrupan y concursan en conjunto; hoy hablamos de SkyTeam, pero existen otras como One World, o Star Alliance.

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La alianza SkyTeam sacó la puntuación más alta, y el procedimiento es el siguiente: se suman los puntos que obtiene cada línea aérea que la integra, y el ganador es quien obtiene el puntaje más alto. Para las aerolíneas este premio es importante porque reconoce la excelencia en la oferta de vinos de sus cabinas premium, es decir, desde primera clase hasta ejecutiva.

Los amantes del vino no me dejarán mentir: un buen vino durante un vuelo es de agradecerse, y puede macar la diferencia en lo vivido; por eso algunas aerolíneas cuidan mucho la selección de vinos; el Caballero Águila pone especial atención en que los vinos vayan acorde a los menús de sube a bordo de sus vuelos, cuidando cada detalle, y muchos agradecemos que considere al vino como “alimento”, y no solo como “bebida a bordo”.

La cata que definió la premiación se llevó a cabo el pasado mes de mayo en la ciudad de Nueva York, donde participaron desde propietarios de bodegas, vinotecas, viñedos, enólogos, ejecutivos de sector vitivinícola, y también hubo importantes sumilleres, que probaron -en una cata a ciegas-, vinos espumosos, blancos y tintos.

Entre los reconocimientos que recibió SkyTeam, además de ser los “Mejores Vinos de Alianza”, haré mención de Korean Air, que ganó como “La Mejor Alianza Internacional de Vinos de Clase Ejecutiva en cabina”, y recibió el segundo lugar por su “Selección de Vinos Internacionales de Primera Clase y Vinos Internacionales de Clase Ejecutiva”.

Aeroméxico recibió varios premios, entre ellos el segundo lugar como “Los Mejores Vinos de Clase Premium en Norteamérica” con un Lleiroso Reserva DO 2021, Ribera del Duero, España. Una botella que elabora la bodega Valbuena de Duero, en Valladolid, España, que deja en alto las notas que le aporta su suelo arcilloso y calcáreo.

Perdón, permítaseme la licencia de desviarme dos párrafos para hablar de este vino: se elabora a partir de cepas viejas de uva Tempranillo, y reposa en barricas de robles francés por espacio de 18 meses. A la vista tiene un color rojo profundo en tonalidades cereza, y en nariz pueden encontrarse frutos rojos maduros, y fruta negra como las ciruelas; tiene mucha vainilla por la madera del roble francés y algunas notas a especias y a tabaco.

En boca es un vino gustoso, elegante, “redondo” como le llaman los especialistas, y la característica que tiene este vino es que, gracias a su “terroir”, uno puede encontrar sotobosque, y una “mineralidad” que yo suelo definir llanamente como “sentir que chupas unas piedritas”. Tiene un largo retrogusto y es excelente para maridar con carnes de caza, carnes rojas, quesos fuertes, embutidos y adivinen… ¡Sí, chocolate!

Aeroméxico también obtuvo el segundo lugar como “Los Mejores Vinos Internacionales en Clase Ejecutiva a bordo”, con un Champagne Chanoine Frères, Épernay, Francia. No debe extrañarnos, estamos hablando de la segunda casa de Champaña más antigua de Francia, fundada en 1730 en Épernay por Pierre Chanoine.

El caballero águila obtuvo el tercer lugar en “Top Vinos Tintos International Business Class”, con un Proventus by Tr3smano 2021, Duero, España; una bodega que prioriza la calidad sobre la cantidad. Ya saben, con una producción de uvas principalmente orgánicas, y con viñas de entre 60 y 100 años de antigüedad, logran vinos excepcionales, gracias a las manos de Pedro Aibar y Fernando Ramírez de Ganuza, que entienden la importancia hacer caldos especiales.

Finalmente, Aeroméxico se hizo merecedor al tercer lugar del “Top Vinos Blancos International Business Class” con un vino Lagar de Proventus Alvarinho 2024, Douro, Portugal. Uno pensaría que un vino cuyo 80% se produce en cubas de acero inoxidable sería catalogado como “vino de cartón”, pero la magia está en el otro 20%, que madura en barricas de roble francés por espacio de 6 meses, y en su sistema de battonage sobre las lías, dos veces por semana.

El resultado da un vino de color amarillo paja con reflejos verdosos, en nariz hay flor de azahar, así como peras y manzanas y un ligero aroma a tostado, en boca es fresco con una acidez presente y marcada mineralidad; lo que les comentaba en el otro vino, sabe a piedrita.

Estimados lectores: no crean que la aerolínea “se cuelga” de los vinos para alzarse el cuello. El mérito de las aerolíneas premiadas radica en varios puntos importantes. Por un lado, seleccionó esas botellas pensando, no en la fama o el abolengo de la etiqueta, sino en el resultado final, al maridarse con los menús a bordo.

Si ustedes han leído las columnas en que me he referido al tema, saben que no es nada sencillo “armar” un menú que se va a servir a más de 30 mil pies de altura.

Los vinos están pensados para consumirse, no en un mullido sillón, en la calidez de su sala, con música clásica de fondo, y el característico crujir de la madera de encino consumiéndose en la chimenea. ¡No!, son vinos diseñados para otro ambiente y otro momento. Hagan ustedes la prueba, y se darán cuenta que no sabe igual la comida “en tierra”, que cuando se vuela por las alturas.

Así es que, desde este especio felicitamos a Aeroméxico y al equipo que hace la selección de estos vinos para disfrutarse a bordo de sus cabinas Premier. Son expertos los que otorgaron los premios.

Y eso es un plus para la experiencia de sus pasajeros, quienes pueden volar con la certeza de que hasta los vinos están reconocidos y premiados por gente que conoce bien del tema. ¡Que siga la cosecha de éxitos para el caballero águila!