El lunes 31 de agosto Aeroméxico celebró el décimo aniversario de su compromiso con la prevención del delito de trata de personas. Y para ello se dieron cita en el mismísimo Alcázar de Chapultepec, en donde se dio a conocer el estudio elaborado en conjunto entre la aerolínea y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), titulado “Panorama de la Trata de Personas en el Turismo en México”, integrado por dos documentos: un cuaderno principal y su anexo.
La importancia de este ejercicio radica en que los hallazgos se puedan usar a manera de “hoja de ruta”, y con ello prevenir el delito, y al mismo tiempo detectar eficazmente cuando se está cometiendo el delito de trata de personas.
Antes de entrar de lleno a ambos estudios, que merecen toda nuestra atención, señalemos el grave problema que representa “reconocer o identificar” cuando una persona está siendo víctima del delito de trata de personas, dadas las múltiples facetas que integran este terrible delito, y las muchas modalidades de cometerlo.
Y es que hay delitos que se consuman y agotan en un mismo y único momento, y cuya comisión es muy evidente. Pero hay otros que requieren de varias acciones (u omisiones) que se llevan a cabo en diferentes momentos, pero todas están guiadas por un mismo propósito criminal. Estos ya no son tan “evidentes”, y eso facilita el actuar de los delincuentes.
Un serio problema con el delito de trata de personas es que en muchas ocasiones los hechos pasan desapercibidos para la gente, no solo para los potenciales testigos, incluso hasta las víctimas pueden no darse cuenta de que se está cometiendo un delito en su contra. Por eso este tipo de estudios arrojan muchísima luz sobre las partes en que hay que enfocarse más, y jamás debemos perder de vista. Y sí, se los digo por experiencia, más vale parecer “señora metiche”, que voltear la vista a otro lado e ignorar.
En el estudio presentado por Aeroméxico se buscaron tres ciudades con alta densidad de llegada y salida de turistas, y con una identificable vulnerabilidad social, y las elegidas fueron Ciudad de México, Cancún y Puerto Vallarta.
Los resultados arrojan -entre otras cosas- que el turismo es un sector que puede ser perfectamente aprovechado por los delincuentes para la instalación de modelos de redes para la trata de personas, derivado de que estos puntos tienen mucha movilidad de personas, así como que a sus alrededores hay más informalidad laboral.
El estudio se centró en lo que llaman “puntos ciegos” dentro del sector turístico, como son los hoteles, alojamientos de plataforma, terminales aéreas, de autobuses y restaurantes.
Aquí hay que poner los puntos sobre las íes, pues salta una primera contradicción operativa, pues mientras el 84% del personal que trabaja dentro de la industria turística afirmó tener conocimientos sobre cómo reconocer el delito de trata de personas, solamente el 40% de ellos reconocieron contar con una capacitación específica, constante o periódica (cada año). Justamente eso lo aprovechan los delincuentes, pues no existen actualizaciones reales de los diferentes “modus operandi”.
Los datos son escalofriantes, el 93.2% de los casos en nuestro país no se investiga, por eso la prevención de este delito es la base; un actor fundamental es sin duda la industria turística y todo su personal, quienes con un adiestramiento adecuado pueden colaborar en reconocer y dar parte a las autoridades cuando se percaten de que se está cometiendo un delito de trata de personas.
El estudio principal viene acompañado de un complemento, que es el “ABC de Actuación para Personal y Empresas del Sector Turístico”. Se parte de la idea de que la capacitación del personal es clave, pues al proporcionarle las herramientas necesarias, es más fácil que los prestadores de servicios turísticos puedan coadyuvar a la reducción de un delito tan atroz y deleznable.
Dentro de este material de apoyo se integran las recomendaciones técnicas de la UNODC, y lo más valioso es que se suma y comparte la experiencia de 10 años que tiene Aeroméxico en el combate al delito. Se dice rápido, pero no es nada fácil establecer herramientas físicas y emocionales para los trabajadores, implementar nuevos protocolos y perfeccionarlos para que no fallen. No es nada sencillo capacitar de manera constante al personal de la aerolínea.
Durante esta presentación se contó con la presencia de la jefa de oficina de UNODC México, Stacy de la Torre, y del general counsel de Aeroméxico, Ernesto Gómez Pombo, quien al respecto de este estudio dijo:
“…no pertenece a una organización en particular; pertenece a todos los que creemos que el crecimiento del turismo debe ir acompañado de una profunda responsabilidad social, y del respeto irrestricto a los derechos humanos. Sus hallazgos nos muestran dónde estamos, pero también nos indican hacia dónde debemos avanzar…
En Aeroméxico reafirmamos nuestra convicción de seguir impulsando este esfuerzo, compartiendo aprendizajes, fortaleciendo capacidades y colaborando con todos los actores aquí presentes.”
Stacy de la Torre, jefa de oficina de UNODC México, declaró: “Quisiera reconocer el liderazgo de Aeroméxico y sus 10 años de labor ininterrumpida en la prevención y lucha contra la trata de personas. Haber sido la primera aerolínea en sumarse a la Campaña Corazón Azul marcó una pauta que hoy vemos florecer y ampliarse con este respaldo sectorial…
La trata de personas se aprovecha de espacios, dinámicas y vulnerabilidades presentes en distintos sectores. Por ello, fortalecer e involucrar a la industria turística para identificar riesgos, prevenir situaciones de explotación y actuar oportunamente puede convertirla en una verdadera primera línea de protección”.
Es un hecho que cumple 10 años, Aeroméxico no dudó en sumarse a la campaña “Corazón Azul” de la UNODC, siendo la primera aerolínea a nivel mundial que participo en 2016 #AquíEstoy. Es importante remarcar que la aerolínea del caballero águila cuenta con un protocolo para la detección de los posibles casos de trata que llegasen a presentarse durante las operaciones de los vuelos, en todos los aeropuertos donde da servicio, así como a bordo de sus aeronaves.
De hecho, también aprovecharon para mostrar los resultados obtenidos con estas herramientas para los trabajadores, y dejaron claro que entre el 2019 y el cierre del año 2025, el 23% de los casos detectados por los trabajadores de Aeroméxico, se confirmaron como casos positivos. Si entendemos que se trata de “prevenir”, siempre será mejor que el porcentaje de las falsas alarmas sea el mayor.
Al finalizar el evento se procedió a firmar una “Declaración de Principios”. Entre los signantes de dicho documento se encontraban las autoridades de Aeroméxico, de la UNODC, así como representantes del sector turístico y empresarial, quienes reafirmaron su compromiso con la prevención, y el fortalecimiento al combate de la trata de personas, y por una cultura de respeto a los derechos humanos.




