Magnicharters perdió este jueves 2 julio de 2026 su certificado de operación con el objetivo de garantizar la seguridad aérea, según confirmó la SICT, a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC).

“La AFAC reitera que la seguridad aérea no es negociable. Cada decisión se adopta con base en evidencia técnica, dentro del marco legal y respetando el debido proceso”.

AFAC

La decisión se tomó luego de que Magnicharters no acreditara el cumplimiento de diversas acciones correctivas, derivadas de una verificación extraordinaria realizada a inicios de año.

Magnicharters perdió su certificado de operación

¿Por qué Magnicharters perdió su certificado de operación?

En un comunicado de la AFAC, se explicó que la decisión sobre Magnicharters fue resultado de un proceso formal de supervisión que inició con una Verificación Mayor Extraordinaria, realizada del 12 al 16 de enero de 2026.

En esta revisión se detectaron incumplimientos a la normativa aeronáutica, por lo que la autoridad emitió los requerimientos necesarios para que la empresa solucionara las deficiencias encontradas.

Sin embargo, Magnicharters no logró acreditar el cumplimiento de las acciones correctivas y, para el 14 de abril de 2026, la AFAC ordenó la suspensión temporal de las operaciones de la empresa.

“Durante todo el procedimiento se respetó el derecho de audiencia, otorgando a la empresa los plazos legales para presentar información y pruebas. Sin embargo, la documentación presentada resultó insuficiente”.

AFAC

La AFAC agregó que la documentación presentada por Magnicharters resultó insuficiente, razón por la que el 29 de junio se revocó el Certificado de Explotador de Servicios Aéreos.

Avión de la flota de Magnicharters.

Magnicharters canceló todas sus operaciones desde abril 2026

Magnicharters arrastró diversos problemas durante varios años, pero los más importantes fueron financieros y operativos, incluso con sus propios pilotos que denunciaron incumplimiento de pagos.

En abril de 2026, la empresa anunció la cancelación de todos sus vuelos por “problemas logísticos”, aunque después se supo que en realidad enfrentaba una grave crisis financiera.

Durante años, la empresa acumuló deudas con proveedores, agencias de viajes y otros acreedores, lo que le impidió continuar operando y la llevó a cerrar sus oficinas en CDMX y Monterrey.