Olinia Uno es el primer auto eléctrico 100% mexicano que busca resolver las necesidades de quienes viven en este país, de acuerdo con la presentación de Roberto Capuano, líder del proyecto Olinia.

Este 7 de junio se presentó el primer prototipo de Olinia Uno y se espera que las primeras entregas se realicen en el verano de 2027.

El auto eléctrico Olinia Uno ha sido calificado como un producto magnífico que busca ser accesible para la población mexicana, no solo en cuanto a su costo sino en su utilidad, por ello aquí te contamos otras de sus características.

Costo de Olinia Uno

Se proyecta que el costo de Olinia Uno no sobrepase los 150 mil pesos, IVA incluido.

Incluso se dio a conocer que habrán diferentes versiones, pero en general se caracterizarán por ser de bajo costo y diseñados para la vida cotidiana.

Características de Olinia Uno

Rafael Garayoa,coordiandor del proyecto Olinia, dio a conocer otras de las características que este vehículo utilirtario:

  1. Maximiza la capacidad de carga y tiene una huella de carbono 15 por ciento menor a un auto subcompacto
  2. Tiene 15 por ciento más de espacio interior y una cabina amplia
  3. Puertas amplias
  4. Piso bajo
  5. Capacidad de hasta seis personas sentadas y con cinturón de seguridad, pues una banca que se desdobla para hacer una segunda fila de asientos
  6. Las puertas se abren con amplitud
  7. Espacio suficiente para subir a una persona con silla de ruedas
  8. Se incorporan dos barras en el techo para transportar objetos
  9. Llanta de refacción
  10. Cable de carga del vehículo
  11. Conductor tiene un manejo cómodo, altura y visibilidad
  12. Diseño para uso cotidiano intensivo para un entorno urbano
  13. Motor eléctrico con potencia inmediata para subidas aunque tenga pasajeros y carga
  14. Motor de resistencia al agua
  15. Pantalla como tablero de conducción y como cámara de reversa, donde a la vez se podrá poner música
  16. Iluminación para la comodidad en trayectos con poca luz
  17. Faros y calaveras led
  18. Costo de operación de 49 centavos por kilómetro, cinco veces menor que un vehículo de gasolina