Donald Trump generó controversia al declarar que quienes continúen utilizando el término inteligencia artificial (IA) en lugar de “Súper Inteligencia”, serán considerados enemigos de la Casa Blanca.
¡La Casa Blanca considera enemigo a cualquiera que utilice el término ‘Inteligencia Artificial’, en contraposición al término nuevo, más preciso y ampliamente aceptado, de ‘Superinteligencia’!
Donald Trump
El jueves 8 de octubre de 2026, Donald Trump publicó un mensaje en su red social Truth Social en el que defendió el cambio de nombre y calificó la nueva expresión de “Súper Inteligencia” como más precisa y ampliamente aceptada; sin embargo, no especificó qué consecuencias enfrentarían quienes no adopten esta terminología.

¿Por qué Donald Trump quiere cambiar el nombre de la inteligencia artificial?
La propuesta de Donald Trump no es nueva, pues el pasado 29 de septiembre, el presidente firmó una orden ejecutiva para sustituir las referencias a la inteligencia artificial por “Súper Inteligencia” (SI, por sus siglas en inglés) en las comunicaciones oficiales del Gobierno estadounidense.
Trump considera que la palabra “artificial” transmite una idea equivocada sobre esta tecnología, cuyo desarrollo ha defendido como una prioridad para mantener la competitividad de Estados Unidos frente a China.
La medida está dirigida a las agencias federales y no obliga directamente a las empresas privadas a modificar su vocabulario.
¿Las empresas tecnológicas adoptarán el término “Súper Inteligencia de Trump?
La iniciativa de Donald Trump de llamar “Súper Inteligencia” a la inteligencia artificial, ha generado reacciones diversas dentro de la industria tecnológica. Algunas figuras empresariales han comenzado a utilizar la denominación propuesta, mientras que otras compañías mantienen el término IA.
Además, el concepto de súper inteligencia tiene un significado específico en el ámbito tecnológico: suele describir sistemas hipotéticos capaces de superar las capacidades humanas de manera generalizada.
Por ello, el intento de imponer esta nueva denominación ha abierto un debate sobre el lenguaje, la política y la forma en que se presenta el avance de la inteligencia artificial.




