Medios internacionales reportaron que Irán comenzó a distribuir tabletas de yodo entre la población ante el riesgo de un posible ataque estadounidense contra la planta nuclear de Bushehr, una de las instalaciones atómicas más importantes del país.

La medida surge en medio de la creciente tensión entre Irán y Estados Unidos, mientras autoridades iraníes preparan a la población civil ante un eventual escenario de emergencia nuclear en la región.

La central nuclear de Bushehr se encuentra ubicada en el sur de Irán, cerca del Golfo Pérsico, y es considerada una infraestructura estratégica para el programa energético del país.

Estas acciones ocurren después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó fuertes advertencias contra Teherán, al amenazar con un ataque que —según sus declaraciones— podría destruir la civilización iraní si no se cumplen las demandas de Washington.

En este contexto, reportes señalan que Estados Unidos e Israel bombardearon intensamente objetivos en Irán este martes, horas antes de que venza el ultimátum planteado por Trump para atacar plantas eléctricas iraníes si Teherán no desbloquea el estrecho de Ormuz.

Planta nuclear de Bushehr en Irán ya había sido atacada anteriormente

Autoridades iraníes denunciaron que la planta nuclear de Bushehr ha sido blanco de al menos cuatro ataques en el pasado, lo que ha incrementado la preocupación por la seguridad de esta instalación.

Además, se han reportado bombardeos contra complejos petroquímicos e infraestructuras energéticas en el suroeste de Irán, presuntamente ejecutados por fuerzas de Estados Unidos e Israel.

Ante este escenario, el gobierno iraní ha comenzado a preparar a la población civil para una posible emergencia nuclear, en medio de la escalada del conflicto regional.

Analistas comparan el riesgo actual con la situación de la central nuclear de Central nuclear de Zaporiyia en Ucrania, que también ha estado en peligro durante el conflicto armado en ese país.

¿Para qué sirven las tabletas de yodo ante un ataque nuclear?

La distribución de tabletas de yodo —específicamente yoduro de potasio (KI)— es una medida preventiva utilizada en situaciones de riesgo nuclear.

Estos comprimidos ayudan a proteger la glándula tiroides al bloquear la absorción de yodo radiactivo que podría liberarse tras un accidente o ataque nuclear, reduciendo así el riesgo de desarrollar cáncer de tiroides.

Las tabletas son más efectivas cuando se consumen poco antes de la exposición a la radiación o dentro de un periodo de entre seis y doce horas después del contacto. El efecto protector puede durar hasta 24 horas.