El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió a Marco Rubio, en donde negó las acusaciones de espionaje que fueron lanzadas contra la isla.
Miguel Díaz-Canel aseguró que el informe presentado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, es una proyección de las tácticas que Washington emplea históricamente contra Cuba.
“Cree el ladrón que todos son de su condición. Si un país ha espiado y agredido a otro a niveles obscenos, ha sido EE.UU contra Cuba”.
Marco Rubio
Además, desestimó las acusaciones de Marco Rubio, al manifestar que se trata de uno de los políticos más cuestionables de la actual administración encabezada por el presidente Trump.
Díaz-Canel rechaza espionaje a Estados Unidos; acusa estrategia con mentiras para desestabilizar a la isla
A través de un posicionamiento oficial en redes sociales, Díaz-Canel rechazó los señalamientos de espionaje contra Cuba que fueron presentados por Marco Rubio durante una reunión contra ideas de izquierda que convocó a 66 países.
Según indicó el presidente de Cuba, el actuar de la isla ha sido una respuesta de salvaguarda ante las hostilidades externas que han persistido a lo largo de los años por parte de Estados Unidos.
Díaz-Canel reiteró que Cuba no busca vulnerar la seguridad nacional de los Estados Unidos ni mucho menos causar daños a su población como aseguró Rubio.
Por el contrario, el mandatario advierte sobre la aparición de tendencias ideológicas extremas en territorio estadounidense que utilizan la mentira como una herramienta para promover agresiones y coartar libertades civiles.

El gobierno de Cuba recordó que la isla ha enfrentado episodios críticos desde hace varios años, incluyendo agresiones biológicas y medidas como las restricciones comerciales y económicas que han afectado gravemente a su población.
Estas acciones, aseguró, forman parte de un historial de subversión financiado con partidas presupuestarias millonarias desde el exterior para forzar un cambio de régimen en Cuba.
Díaz-Canel insistió en que la isla no representa una amenaza, pero que se apega a su derecho legítimo a la defensa frente a estrategias que calificó de guerra psicológica que pretenden resquebrajar su sistema político.



