El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó al gobierno de Cuba de liderar una supuesta campaña de espionaje y subversión.

Mediante la difusión de un reporte, en donde Estados Unidos no adjuntó pruebas de sus acusaciones, afirmó que la campaña de Cuba habría perdurado al menos por casi setenta años desde la revolución liderada por Fidel Castro.

Marco Rubio acusa a Cuba de buscar desestabilizar a Estados Unidos y difundir ideas marxistas en el continente

A través de un documento titulado “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”, Marco Rubio afirmó que la administración isleña ha logrado adentrarse a estratos gubernamentales de máximo nivel en Estados Unidos.

Adicional, durante más de 60 años, Cuba ha cultivado a múltiples generaciones de militantes para “desestabilizar la paz interna”.

Las acusaciones fueron presentadas durante un encuentro convocado por Marco Rubio, en donde acudieron representantes de 66 países con el fin de establecer un frente común contra la insurgencia ideológica radical en el continente.

Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos

De acuerdo con el documento, el gobierno de Cuba, consciente de su bajo nivel militar tradicional, optó por perfeccionar un sistema de guerra de desgaste basado en el sabotaje.

Como parte de ello, llevó a cabo la creación de redes de influencia para fragmentar la cohesión social estadounidense desde sus propios cimientos.

El reporte de cien páginas detalla que Cuba ha orquestado una coalición de intelectuales y agrupaciones políticas para favorecer sus intereses.

Entre los entes señalados figuran organizaciones feministas, grupos de derechos civiles y gremios legales que, según Washington, actúan como allegados a la ideología de la revolución cubana.

Pese a las fuertes medidas implementadas por Estados Unidos, Rubio insistió en que la inteligencia cubana sigue siendo el principal motor detrás de los movimientos de extrema izquierda que hay en el continente.