El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advirtió que la guerra en Medio Oriente podría empujar a millones de personas a la pobreza global.
Según su informe, hasta 32 millones de personas en 162 países podrían verse afectadas por el encarecimiento energético y alimentario derivado del conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026, tras bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El PNUD prevé pérdidas regionales de hasta 194 mil millones de dólares y propone destinar 6,000 millones en transferencias focalizadas para mitigar los efectos.
32 millones podrían caer en pobreza por la guerra en Medio oriente y crisis energética global
El análisis detalló que el conflicto inició el 28 de febrero, tras bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, generando una escalada regional.
La respuesta iraní incluyó ataques en el Golfo Pérsico y el bloqueo del estrecho de Ormuz, afectando el suministro energético global y encareciendo combustibles y alimentos.

El PNUD advirtió que los países importadores de energía enfrentan mayores riesgos, al tener menos margen para absorber aumentos en precios sin comprometer gasto social.
En regiones árabes, cerca de 4 millones podrían caer en pobreza, especialmente en el Levante y países frágiles como Sudán y Yemen.
El organismo prevé una caída del PIB regional de entre 3.7% y 6%, con pérdidas estimadas entre 120 mil y 194 mil millones.
En África, 29 monedas se han depreciado, elevando costos de deuda e importaciones, lo que agrava la inseguridad alimentaria y limita la capacidad de respuesta.
El PNUD propuso destinar 6000 millones de dólares en transferencias focalizadas para mitigar efectos, evitando subsidios generalizados que considera insostenibles a largo plazo.



