Con 42 votos a favor, el Congreso del Estado de Veracruz aprobó reformar el Código Penal estatal para que el acecho se juzgue como delito con penas de hasta 2 años de prisión.

De acuerdo con lo indicado en el dictamen, el acecho fue tipificado como una manera de violencia del que se reconoce, puede generar afectaciones mayores a las mujeres.

Cabe destacar que además de las penas en prisión de hasta 2 años, la reforma aprobada por el congreso del estado de Veracruz contempla la aplicación de sanciones económicas.

Congreso de Veracruz.

Congreso de Veracruz aprueba juzgar el acecho como delito

En la sesión celebrada el martes 30 de junio, el pleno del Congreso de Veracruz aprobó con 42 votos a favor la incorporación del delito de acecho en el Código Penal estatal.

El dictamen establece que es la conducta de vigilar, perseguir o buscar contacto reiterado con otra persona, generando temor y afectando la libertad o comprometiendo la seguridad de la víctima.

Acecho

La reforma reconoce el acecho como una forma de violencia que puede anteceder a delitos más graves y lo incorpora dentro de las disposiciones legales para reforzar la protección de las mujeres.

El delito fue incluido también como modalidad de violencia en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, ampliando el marco normativo de prevención y atención.

Cabe resaltar que la iniciativa fue impulsada por las diputadas integrantes de distintos grupos parlamentarios y recibió respaldo mayoritario en el pleno del congreso estatal.

Acecho también será sancionado con penas económicas

Según lo establecido en el dictamen avalado por los diputados de Veracruz, el acecho será castigado con sanciones específicas con penas de prisión que van desde los 6 meses y hasta los dos años.

Además de las penas privativas de libertad, contempla la aplicación de sanciones económicas, fijadas en un rango de 200 a 500 unidades de medida y actualización, según la gravedad del caso.

Las disposiciones aprobadas por el congreso buscan reforzar el marco legal de protección, al reconocer el acecho como una conducta que afecta la seguridad de las víctimas.