Roberto Chávez, activista ambiental de Michoacán, fue amenazado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) previo a su asesinato, revelaron sus familiares.
Anteriormente, integrantes del Comité de Defensa Ambiental de El Zangarro —al que pertenecía Roberto Chávez— ya habían sido víctimas de atentados.
Michoacán ha sido señalado como territorio del CJNG que explota el medio ambiente, debido a varias acciones ilícitas que vuelven blancos a quienes defienden el ecosistema como Roberto Chávez.
Roberto Chávez fue amenazado por el CJNG antes de su asesinato
Tras darse a conocer el asesinato de Roberto Chávez en Villa Maduro, familiares revelaron que el activista ya había sido amenazado por la célula del CJNG que opera en la zona de El Zangarro.
Derivado de las mismas, Roberto Chávez iba a presentar las denuncias correspondientes por las amenazas de muerte en su contra; sin embargo, fue asesinado el lunes 13 de abril.
Los familiares de Roberto Chávez también señalaron que las amenazas del CJNG se extienden al resto de integrantes del Comité de Defensa Ambiental, así como a Eúcuaro, por su labor activista.
A la denuncia, los pobladores de dicha comunidad y de San Diego Curucupatzeo apuntan que las amenazas del CJNG aumentaron tras retirarse el Plan Michoacán de la región.
La Fiscalía General del Estado de Michoacán no ha dado a conocer información sobre las amenazas contra Roberto Chávez; sin embargo, confirmaron que su activismo sería una línea de investigación.




CJNG ha amenazado a otros activistas ambientales de Michoacán
Investigaciones federales han atribuido el área boscosa de Michoacán como parte de las operaciones del CJNG, organización criminal que ha atentado contra el ecosistema y los activistas que lo defienden.
La intención es apoderarse de la zona para sus actividades ilícitas, como la tala clandestina el cultivo ilegal y otros atentados contra la vida silvestre, lo que deriva en asesinatos de activistas.
Roberto Chávez es la última víctima pero, en noviembre 2025, Javier Gómez —del mismo comité de defensa— fue atacado en su domicilio y huyó con su familia.
Y desde 2024, José Gabriel Pelayo, activista contra la tala ilegal en Chinicuila, Michoacán, desapareció, después de dos años de amenazas del CJNG.
Acorde con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), para 2024 se registraron 25 asesinatos de activistas ambientales en el país y sumaban 189 desde 2014.



