El vestíbulo del teatro

La funeraria más elegante y prestigiada de México ha recibido los restos orgánicos del político Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Nadie ha debatido el punto ni se ha opuesto a que el Palacio de Bellas Artes haya abierto las puertas de su vestíbulo para su homenaje póstumo. Todas las “fuerzas políticas” y comentaristas miran con aprobación el acto.

Bellas Artes es el espacio de despedida final de la élite mexicana, en particular de artistas, escritores y figuras del espectáculo que han tenido el valor y los méritos suficientes para ello. ¿Quién autoriza o rechaza los homenajes de cuerpo presente?, muy probablemente el jefe del ejecutivo aunado a una sensibilidad social que tácitamente avala o reprueba. Se ha procurado mantener a distancia a los políticos como merecedores de tal honor, incluso a los expresidentes. Ninguno de ellos ha sido velado en ese espacio, ¿es poco o demasiado honor? Sin embargo, llama la atención que Cuauhtémoc Cárdenas sí haya sido homenajeado allí el 30 de octubre de 2026. Lo mismo que Heberto Castillo el 12 de abril de 1997. Qué coincidencia tan marcada en un arco de 30 años.

Castillo declinó su candidatura presidencial en favor de Cárdenas en 1988, cuando se vivió el escandaloso fraude electoral que impuso a Carlos Salinas de Gortari y consolidó el avance del neoliberalismo, del capitalismo salvaje, al cual se oponían ambas figuras relevantes de la política mexicana. Al parecer, ellos son los únicos políticos en recibir homenaje póstumo en Bellas Artes. Ambos de izquierda electoral, la misma que ha llegado al poder en 2018 y continúa en el presente. Los dos fueron reconocidos en sus valores y virtudes para merecerlo tanto por la izquierda electoral como por la ultraderecha, no hubo polémica ni cuestionamientos de ninguna parte. Y también llama la atención que ambas figuras tuvieran incluso cercanía familiar. Laura Itzel Castillo ha relatado con detalle dicha cercanía no sólo política de su padre tanto con Lázaro Cárdenas como con el hijo de este.

En 1997 gobernaba el priista neoliberal Ernesto Zedillo, en 2026, Claudia Sheinbaum, quien es el eslabón más reciente de esa izquierda electoral conformada en 1988 por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y Heberto Castillo, y que fue seguida por millones de mexicanos en el deseo de construir un país en verdad democrático. En el primer caso, Zedillo sin duda autorizó el homenaje de cuerpo presente, en el segundo, ha sido la presidenta Sheinbaum.

El primer homenaje en el recinto lo recibió José Clemente Orozco, en 1949; el más reciente es el de Cárdenas. No deja de ser paradójico que quien ideó e inició la construcción del Palacio de Bellas Artes haya sido un dictador, Porfirio Díaz (que tuvo la mala idea de demoler el Gran Teatro Nacional ubicado en lo que hoy es el cruce de Cinco de Mayo y Bolívar, antes Vergara y Mecateros), y que el auge del mismo comenzara durante la presidencia de Lázaro Cárdenas, pues había sido inaugurado formalmente el 22 de septiembre de 1934 con La verdad sospechosa, obra teatral de Juan Ruiz de Alarcón, con la presencia del presidente saliente Abelardo L. Rodríguez; el general Cárdenas asumió el poder el primero de diciembre de ese año. Otra paradoja, los nombres heroicos de la ubicación del Palacio en sus cuatro lados: Avenida Juárez (frente a la explanada principal y la antigua plazuela); Fachada Norte: Avenida Hidalgo; Fachada Oriente: Eje Central Lázaro Cárdenas; y una artista histórica: Fachada Poniente: Calle Ángela Peralta.

Las columnas más leídas de hoy

No se encuentra disponible la lista absoluta de los pintores, escritores, periodistas, compositores, cantantes, actores, artistas en general y políticos velados de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes. La más completa es la que ofrece Wikipedia, 47 de un total de 65, aunque, por ejemplo, no tiene el registro de Heberto Castillo, tampoco el de Julio Scherer García (aquí los agregamos para llegar a 49) aunque sí el de Vicente Leñero; los 16 faltantes, ¿son políticos o personajes “menores”? Y si son menores, ¿por qué los homenajearon ahí? Heberto Castillo no es menor, por supuesto, y fue velado el mismo mes y año, abril de 1997, que Gabriel Figueroa, el célebre fotógrafo del cine mexicano, cuyo registro sí aparece. Y claro, sí hubo polémica en torno a alguno de los personajes, pero esa es otra historia.

De acuerdo a las notas, los restos de Cárdenas serán trasladados, a propuesta presidencial, a la Rotonda de las Personas Ilustres, otro espacio de élite y polémica, y también otra historia.

Los homenajeados

Aquí va la lista de los 49 del total de 65 homenajeados de cuerpo presente en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes; algunos los ordenan por disciplina artística o actividad particular, aquí van en orden cronológico:

José Clemente Orozco; 1949

Virginia Fábregas; 1950

Frida Kahlo; 1954

Diego Rivera; 1957

María Tereza Montoya; 1970

Agustín Lara; 1970

David Alfaro Siqueiros; 1974

Rosario Castellanos; 1974

Jorge González Camarena; 1980

Juan Rulfo; 1986

Rufino Tamayo; 1991

Mario Moreno Cantinflas; 1993

Lola Beltrán; 1996

Heberto Castillo; 1997

Gabriel Figueroa; 1997

Octavio Paz; 1998

Amalia Hernández; 2000

María Félix; 2002

Consuelo Velázquez; 2005

Raúl Anguiano; 2006

Miguel Aceves Mejía; 2006

Andrés Henestrosa; 2008

Carlos Monsiváis; 2010

Roberto Cantoral; 2010

Alí Chumacero; 2010

Leonora Carrington; 2011

Pedro Armendáriz Jr.; 2011

Carlos Fuentes; 2012

Chavela Vargas; 2012

Ernesto de la Peña; 2012

Joaquín Cordero; 2013

Carmen Montejo; 2013

José Emilio Pacheco; 2014

Gabriel García Márquez; 2014

Vicente Leñero; 2014

Julio Scherer García; 2015

Juan Gabriel; 2016

José Luis Cuevas; 2017

Fernando del Paso; 2018

Rafael Coronel; 2019

Miguel León Portilla; 2019

José José; 2019

Gilberto Aceves Navarro; 2019

Mario Lavista; 2021

Héctor Bonilla; 2022

Federico Silva; 2022

Ignacio López Tarso; 2023

Silvia Pinal; 2024

Cuauhtémoc Cárdenas; 2026

Y para el habitual cierre musical de estas columnas, y para no olvidar lo que hemos dicho en otra ocasión, aquí va la versión original de “La golondrina”, compuesta por Narciso Serradell (Veracruz, 1843-1910) como participante de un concurso para musicalizar los versos del poeta hispano-mexicano Niceto de Zamacois, que hablan de la dolorosa partida de Aben Ahmed de Granada a Argel, desde donde vería la golondrina volar a España, al sitio al que no podrá volver ya, acaso el ave haga nido en su antigua casa, su “mansión de amor”. También se ha dicho que Serradell habría tomado la melodía principal de su canción de la melodía de la obertura de la primera ópera de Giuseppe Verdi, Uberto, conte di San Bonifazio (1839; ya lo probamos en otra columna). Escuchemos como despedida esos versos de Zamacois, grabados en 1926, en la voz de Emilio de Gogorza, barítono estadounidense de padres españoles que llegó a hacer el registro una bella canción a dúo con Enrico Caruso, “A la luz de la luna”:

Cuauhtémoc y Heberto.
Cuauhtémoc y Heberto.

Héctor Palacio en X: @NietzscheAristo