Cuando el voto popular es sustituido por la designación de las élites, la democracia se convierte en un simulacro.
José Saramago, escritor portugués
Aunque lo ha intentado, Chihuahua es una de las entidades que el obradorismo todavía no ha podido controlar. Para Morena, conquistar el estado representa avanzar a una entidad fronteriza estratégica y arrebatarle al PAN uno de sus principales bastiones.
En Chihuahua se han librado importantes batallas democráticas. En los años ochenta, Luis H. Álvarez encabezó una de las mayores movilizaciones ciudadanas en defensa del voto. El llamado Verano Caliente de 1986 surgió después de la elección en que el priista Fernando Baeza fue declarado ganador frente al panista Francisco Barrio. Las protestas, huelgas de hambre, movilizaciones y cierres de puentes fronterizos llevaron el conflicto electoral a medios nacionales e internacionales, y sentó las bases que eventualmente forzaron las reformas electorales del país y la posterior alternancia.
Aquel episodio quedó marcado por la cínica expresión “fraude patriótico”, asociada al intento del régimen priista de impedir que Chihuahua quedara en manos de la oposición.
La frase se atribuyó a Manuel Bartlett, entonces secretario de Gobernación y uno de los responsables de aquella operación política. Décadas después, Bartlett negó haber acuñado esa expresión; sin embargo, por razones atribuidas a la “seguridad nacional”, (similar a la “defensa de la soberanía” con la que hoy se justifican atrocidades de la 4T) el gobierno no podía permitir que un estado fronterizo fuera gobernado por la oposición y se acusó al PAN de representar intereses de la Iglesia, empresarios y Estados Unidos.
Del “fraude patriótico” a la 4T
Chihuahua vuelve a convertirse en objetivo, Morena encontró la oportunidad con un aliado funcional: Javier Corral. Durante años, el exgobernador panista construyó una imagen de opositor al autoritarismo, defensor de la legalidad y crítico de los abusos del poder. Sin embargo, terminó convertido en senador por Morena y aliado del movimiento obradorista.
El fin de su administración estuvo marcado por acusaciones de persecución política selectiva, abuso de poder y manejo discrecional de recursos. La Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua lo señaló por el presunto desvío de 98.6 millones de pesos relacionado con la reestructuración de la deuda estatal y en agosto de 2024, agentes intentaron detenerlo en un restaurante de la Ciudad de México, pero el entonces encargado de la Fiscalía capitalina, Ulises Lara —esposo de Lenia Batres y cuñado del ex jefe de gobierno Martí Batres— intervino e impidió la captura.
La Fiscalía de Chihuahua sostuvo que se había obstaculizado la ejecución de la orden y Lara argumentó que los agentes no contaban con el oficio de colaboración necesario.
Poco después, Corral asumió como senador de Morena y obtuvo fuero constitucional. Desde ahí abiertamente Corral ha mantenido un apoyo firme al sinaloense Enrique Inzunza de quien Estados Unidos solicita su extradición.
Andrea Chávez y el Grupo Tabasco
La senadora con licencia Andrea Chávez, de apenas 30 años, se convirtió en una de las figuras centrales a partir de su cercanía con Adán Augusto López, una de las figuras más poderosas y cuestionadas de la 4T.
Con su respaldo, Chávez fue diputada federal en 2021 y posteriormente coordinó la comunicación de su campaña en el proceso de Morena de 2023. De él ha recibido toda clase de apoyos, hasta los que rayan en el ridículo, como cuando le regaló una jirafa.
Fuera de tiempos electorales y de todo marco legal, el activismo de la senadora en Chihuahua ha sido intensa, derivando incluso en denuncias de la oposición por presuntos actos anticipados de campaña y posibles irregularidades en el financiamiento.
Desde hace años Chávez impulsa caravanas médicas gratuitas con unidades que llevan su imagen. Ella misma reconoció contar con cuatro unidades móviles y sostuvo que su costo es absorbido mediante gestiones con empresarios. Entre ellos Fernando Padilla Farfán, operador financiero y contratista privilegiado del gobierno federal y de gobiernos morenistas, quien mantiene cercanía con Adán Augusto López. Un reportaje estimó el costo operativo de cada unidad en alrededor de 10 millones de pesos mensuales; y, aunque Chávez ha rechazado que exista financiamiento ilegal, el tema nunca se ha declarado ante los órganos oficiales del INE o de la contraloría y el SAT.
Un asunto inconcluso
La definición de Morena en Chihuahua sigue enfrentando a Chávez con Cruz Pérez Cuéllar, pero todo indica que pronto veremos el nombramiento de la senadora como coordinadora para la defensa de la transformación.
Para Morena es más que una candidatura. Chihuahua está cada vez más infiltrado por los grupos criminales y como frontera, representa una zona estratégica.
Mientras para el partido que busca ampliar su presencia territorial, conquistar Chihuahua significa cerrar una de las brechas políticas del norte, y para el Grupo Tabasco, representa extender el control que ya tiene en Baja California, Guerrero, Michoacán, Campeche y Colima.
Y así como ocurrió en otros tiempos, las élites del régimen terminarán decidiendo quién debe gobernar el estado.
X: @diaz_manuel




