EL BARRIO ME RESPALDA
Ante la ineptitud y la falta de proyecto para convencer a millones de voluntades mexicanas, la derecha optó por su último recurso: la violencia.
Así lo ha dejado ver el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, Alito, quien el pasado miércoles 27 de agosto protagonizó un vergonzoso episodio de agresión hacia el presidente del Senado de la República, Gerardo Fernández Noroña, en pleno presídium del recinto legislativo.
El líder priista demostró que ya no le alcanza el discurso, que ante una oposición colapsada, sin capacidad para levantarse y dar la lucha al oficialismo, cada vez más fuerte y una presidenta con altos índices de aprobación, su camino (y lamentable si lo ve como el único) será ahora el de los conatos físicos.
“Sucedió porque ¿ya qué hacemos? Si no quieren que hablemos. No quieren dar ningún espacio; ninguna participación... ¿No ven las amenazas en la redes?”, dijo Moreno Cárdenas al justificar su actuar en el Senado. Y harto, también, por un dolor que le punzaba en ese momento: las burlas en las redes sociales ante la reciente renuncia a su militancia priista del senador de Puebla Néstor Camarillo.
Es decir, Alito no aguantó más, dejó de lado la política y explotó, llevándose consigo la frágil credibilidad y debate de ideas de la oposición.
“Ya qué hacemos”... ¿Ya qué hacemos? Pues plantear propuestas, ser contrapeso del oficialismo; ser sensatos y aceptar sus fallas; hacer a un lado sus ambiciones personales y buscar consensos que lleven a una mejora de vida del pueblo mexicano; ese pueblo que ignoraron por años y que aún se niegan a escucharlo. Porque si Morena y Claudia Sheinbaum siguen fortaleciéndose es, en gran medida, porque la oposición solo sigue la línea de llevar la contraria a todo lo que haga y diga la 4T, sin ofrecer planteamientos progresistas que los regrese a la batalla por gobernar.
¿Para la derecha ya solo queda la violencia? ¿Lo sucedido el miércoles es una advertencia de que así se conducirá de ahora en adelante? ¿Con golpes? ¿Pasarán de los megáfonos y palabras insultantes en el Legislativo a las agresiones físicas?
No, señores de la oposición. México necesita paz, seguridad y justicia, demandas que tanto pregonan ustedes que se establezcan en el país, pero que quedan lejos de sus hechos. Insisto en que se requieren acciones que conduzcan a una mejor gobernanza.
“Empezará el gobierno de la República desde hoy, a través de sus medios y de sus corifeos, en tratar de cambiar la narrativa”, dice Alito Moreno... Pero, narrativa de qué, si quedó a la vista de todos (por la transmisión en vivo del Canal del Congreso) la bronca que se vivió en el Congreso; en la que, aun si Fernández Noroña hubiera respondido a los empujones y cachetadas propiciadas por el priista o, incluso, hubiera sido el morenista quien inició la gresca, aquí la gravedad es que, equivocadamente, la derecha cree que generando violencia o prestarse a ella va a lograr algo, sin presentar un buen proyecto. No.
Hoy, Morena se reagrupa con un proyecto único y arropa a Gerardo Fernández Noroña... ¿Y la derecha? Nada, sigue derrotada, ratificando lo que hace tiempo dijo el periodista Ciro Gómez Leyva: La noche del 2 de junio de 2024 desapareció la oposición política en México y, actualmente, el PRI de Alejandro Moreno no ganaría una elección vecinal... y mucho menos una municipal o una estatal.