Los hilos más fuertes son los que no se ven.
Maquiavelo
Una de las figuras más poderosas dentro de la Cuarta Transformación y del círculo íntimo de Andrés Manuel López Obrador es su exsecretario particular, Alejandro Esquer Verdugo, actual senador de la República y, durante el gobierno anterior, uno de los hombres con mayor acceso al presidente.
AMLO ha tenido dos secretarios particulares especialmente significativos. Cuando fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México, ese puesto lo ocupó René Bejarano, el famoso “señor de las ligas”, quien posteriormente fue sustituido por Esquer.
La historia de Bejarano y su esposa, Dolores Padierna, es ampliamente conocida: la organización Nueva Tenochtitlán, la invasión de predios y el manejo de apoyos después del terremoto de 1985, hasta que Bejarano llegó a la secretaría particular de AMLO, desde donde estuvo involucrado en la operación de recursos para la campaña presidencial de 2006.
El caso de Alejandro Esquer no es muy distinto. Nacido en Ciudad Obregón, Sonora, ingeniero civil egresado del Instituto Politécnico Nacional, Esquer construyó una trayectoria de más de cuatro décadas en la política y el servicio público. Como muchos integrantes del obradorismo, sus primeros pasos estuvieron en el PRI.
Entre 1977 y 1979 trabajó en la Secretaría de Agricultura; durante el gobierno de José López Portillo estuvo en la Coordinación de Proyectos de Desarrollo de la Presidencia y, con Miguel de la Madrid, colaboró en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, entonces encabezada por Manuel Camacho Solís.
Para la segunda campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas se incorporó al PRD y, en 1996, conoció a López Obrador. Desde entonces comenzó una relación que terminaría convirtiéndolo en uno de sus hombres de mayor confianza.
En 2002 asumió la Secretaría Particular de la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, accediendo al poder y al manejo de las estructuras políticas y financieras.
El dinero, Morena y los privilegios
Esquer fue presidente del Consejo de Administración de Honestidad Valiente, asociación civil que se convirtió en una de las estructuras financieras y organizativas del proyecto que desembocaría en Morena.
Ya como dirigente partidista, fue secretario de Finanzas de Morena entre 2015 y 2018, desde donde estuvo encargado de la operación financiera y de la fiscalización del partido ante el INE.
Su nombre apareció relacionado con pagos por mítines y espectaculares a empresas que el SAT había señalado como inexistentes.
En 2017, fue captado en el llamado “carrusel de depósitos”, operación por la que se ingresaron millones de pesos en efectivo a cuentas relacionadas con Morena.
Aunque como secretario particular de López Obrador tuvo un poder enorme, compartió esa cercanía con Jesús Ramírez Cuevas, entonces vocero presidencial. Entre ambos concentraron decisiones, agenda, comunicación y buena parte de la operación política del partido y con el Congreso.
Su esposa, Alejandra Camacho González, ocupó un cargo en Pemex como gerente de Capacitación, Desempeño y Compensaciones.
Su hija, Carmelita Esquer, fue nombrada directora de Pemex Procurement International, en Houston, desde donde se encargaba de compras de Pemex en el extranjero, labor por la que percibía un salario superior al del presidente.
Desde su posición pudo hacer mancuerna con la nuera de AMLO, esposa de José Ramón, quien trabajó en Cava Energy, empresa proveedora de Pemex. Todo en familia.
Jaime Cárdenas extitular del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, antes de renunciar, denunció que Esquer y Ernesto Prieto, quien lo sustituyó en el INDEP, visitaron un almacén en Toluca para llevarse objetos que ya habían sido subastados “sin hacer los registros a los que obliga la ley”.
La sombra que llegó al Senado
El poder de Esquer no se limitó a la operación financiera, terminó desplazando a quienes durante años habían ocupado un lugar privilegiado junto a López Obrador.
Es el caso de César Yáñez. Durante décadas fue de los más cercanos de AMLO. Pero después de su boda con una empresaria poblana, a la que asistieron el propio presidente y figuras del gabinete, y de la publicación del enlace en la revista Hola!, la relación con Palacio Nacional cambió. La intriga política atribuida a Esquer y Ramírez Cuevas terminó por sacar a Yáñez del círculo presidencial.
Al terminar el sexenio Esquer se convirtió en senador, y en una especie de correa de transmisión del expresidente. Uno de los canales que envía mensajes hacia la bancada de Morena y hacia Palacio Nacional, que más allá de la política parlamentaria, representa los intereses del grupo cercano a López Obrador y particularmente de su familia.
Alejandro Esquer se mantiene cerca sin necesidad de ocupar el cargo más visible y, a veces, quienes concentran más poder son los que permanecen detrás de la puerta.
X: @diaz_manuel



