A pocos días que termine el mes de julio, la línea aérea Air Canada y la fabricante de aviones francesa Airbus anunciaron la concreción de un nuevo acuerdo para impulsar el desarrollo del Combustible Sostenible para la Aviación, Sustainable Aviation Fuel, (SAF, por sus siglas en inglés).

A través de un comunicado, hicieron saber del nacimiento de esta alianza tan importante para descarbonizar a la industria aeronáutica; unen esfuerzos y ambas empresas se enorgullecen de impulsar una aviación más limpia, estableciendo una nueva “Plataforma de Conversión para la Sostenibilidad”, que será financiada por la línea aérea y la fabricante de aeronaves.

Con esta alianza, ambas compañías buscan invertir de manera conjunta 13.7 millones de dólares canadienses (unos 10 millones de dólares norteamericanos) a través de la creación de una plataforma que tendrá el objetivo de impulsar el desarrollo de SAF en Canadá.

Confían que las políticas públicas con las que cuenta Canadá permitirán que esta inversión sirva a su vez como una especie de catalizador para el fortalecimiento del ecosistema canadiense en la producción de SAF.

Tal y como lo dieron a conocer:

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“Entre las principales prioridades de esta iniciativa se encuentra acelerar un proyecto canadiense de SAF, acordado por ambas compañías, hacia una Decisión Final de Inversión (FID, por sus siglas en inglés). Si bien Air Canada y Airbus tienen la intención de liderar esta inversión, ambas empresas esperan seguir colaborando estrechamente con sus socios gubernamentales para establecer las condiciones estructurales adecuadas que permitan impulsar la producción de SAF a gran escala en Canadá.”

La colaboración entre ambos actores de la industria aeronáutica es el reflejo del compromiso compartido que tienen, alineando este tipo de iniciativas con políticas públicas que les sean favorables, y con ello impulsar tanto el desarrollo como la producción de SAF, logrando que este tipo de combustible amigable con el medio ambiente sea competitivo en costos.

Todos los que estamos inmersos dentro de esta hermosa industria sabemos que uno de los frenos que existen es precisamente que el SAF sigue siendo más caro que la turbosina. Los planes que están sobre la mesa quieren lograr un abaratamiento de los costos de la producción de SAF, para que sea cada vez sea una opción más viable para las líneas aéreas.

Recordemos, uno de los gastos más grandes de las empresas dedicadas a la transportación de pasajeros y de carga es precisamente el costo del combustible, cerca del 40% del total de la operación. Es decir, ni los gastos administrativos o de nómina son tan elevados como lo es el precio del combustible.

Esta es la razón por la que las aerolíneas buscan maneras de economizar, ya sea replanteando sus rutas y destinos o los horarios de vuelo, dentro de las muchas variables con las que cuentan.

Ahora, un punto importante es que esta inversión inicial viene acompañada de otra estrategia: los “viajes corporativos”, que ahora les explico. Uno de los mecanismos que más funcionan para impulsar la demanda de SAF se realiza a través de un programa designado por Air Canada como “Leave Less Travel”, firmado con Airbus y que estará vigente por un plazo de cinco años. Y funciona de la siguiente manera:

“Como parte de esta alianza paralela enfocada en los viajes corporativos, que distribuye entre sus participantes los atributos ambientales verificados del SAF, Airbus adquirirá los atributos ambientales correspondientes a más de 60,000 litros de combustible sostenible como parte de su primera asignación. A través de este programa, Air Canada dará seguimiento a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) asociadas con los viajes corporativos de Airbus y retirará, en nombre de la empresa, los atributos ambientales verificados del SAF correspondientes.”

Para que esto quede más claro aún, los trabajadores de Airbus que vuelen por Air Canada en viajes corporativos, buscarán que sus vuelos tengan un porcentaje de SAF, emitirán certificados que avalen lo anterior y con ello mediran las reducciones de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a la atmósfera. Aunque no sea de manera directa, sí es una herramienta clave, sobre todo para impulsar la expansión de la utilización de SAF en la línea aérea canadiense.

Otro punto que debemos resaltar: Air Canada tiene varios aviones dentro de su flota como el A321XLR, un avión de pasillo único ideal para vuelos de largo alcance, y otro número importante de equipos modelo A220 que es una aeronave extraordinaria para vuelos regionales y ambos se destacan por su ahorro en combustible.

Obviamente esta alianza no apareció por “generación espontánea”. Es respuesta a la política que desde hace varios años viene impulsando la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), así como por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), y el Grupo de Acción para el Transporte Aéreo (ATAG), tres organismos supranacionales que tienen como meta que en el 2050 la aviación sea “cero emisiones” de GEI a la atmósfera; para lograrlo, esta transición al SAF es un pilar fundamental.

Para Valerie Durand, vicepresidenta de Asuntos Aeroportuarios, Bienes Raíces Corporativos y Sustentabilidad de Air Canada, está muy claro:

“Nos enorgullece contribuir al avance de la transición energética de la aviación en Canadá. A través de esta iniciativa conjunta con Airbus, estamos dando pasos importantes para apoyar la producción nacional de SAF, ayudar a nuestros pasajeros corporativos a reducir las emisiones asociadas con sus viajes de negocios y contribuir a una ruta de menor huella de carbono para la industria […] Con una colaboración continua entre los distintos actores del sector y un entorno de políticas públicas favorable, confiamos en que este impulso seguirá acelerándose”.

A su vez, Julie Kitcher, directora de Sustentabilidad y Comunicaciones de Airbus aprovechó el anuncio para especificar:

“Quiero agradecer a Air Canada por esta importante iniciativa conjunta en favor de la sustentabilidad. La descarbonización de la aviación requerirá una estrecha colaboración entre toda la industria y décadas de inversión en nuevas fuentes de energía renovable […] Al poner en marcha esta plataforma de coinversión y asumir un compromiso de largo plazo con el programa Leave Less Travel de Air Canada, contribuiremos a estimular tanto la producción como la demanda de SAF en Canadá. El país cuenta con un enorme potencial de materias primas renovables y, junto con un marco de políticas públicas favorable, puede contribuir a los objetivos de descarbonización del sector, además de impulsar un importante crecimiento económico y la generación de empleos”.

Con esta alianza, Canadá podría cubrir la demanda de SAF en un 40% en el año 2040, y con ello aportar cerca de 32 mil millones de dólares canadienses al Producto Interno Bruto (PIB), sin contar con la generación de aproximadamente 140 mil empleos.

No es visible a simple vista, pero apretando las tuercas correctas, al establecer esta plataforma se promocionan inversiones, y se incentiva el respaldo de los sectores corporativos que, a su vez, impulsan el desarrollo y el consumo del SAF en la industria aérea.

Quiero parafrasear a Marie Curié, quien afirmó que la humanidad necesita soñadores cautivados en desarrollar un proyecto, sin que piensen solamente en su propio beneficio material. Air Canada y Airbus están buscando una aviación más sostenible y amigable con el medio ambiente, que de manera coyuntural desarrolle fuentes de empleo. En ese sentido, no puedo hacer otra cosa más que felicitarlos ampliamente. ¡Félicitations et merci!