Tras recibir su despido por escrito, Marx Arriaga dejó su oficina en la Secretaría de Educación Pública el 17 de febrero de 2026, llevándose consigo un cuadro de Karl Marx que lo acompañó durante su gestión.

El exfuncionario, que permaneció en la dependencia desde el 13 de febrero defendiendo la Nueva Escuela Mexicana, tomó el Metro de la CDMX rumbo a Texcoco antes de viajar a Ciudad Juárez, donde aseguró que volverá a ejercer como maestro. Además, adelantó que demandará su liquidación.

Marx Arriaga deja la SEP y vuelve en Metro con su cuadro de Karl Marx
Mostrando que los servidores públicos están en austeridad, Marx Arriaga dejó su oficina en la SEP el 17 de febrero y tomó camino a su casa en el Metro de la Ciudad de México (CDMX).




Tras advertir que demandaría su liquidación, Marx Arriaga dejó su oficina de la SEP tomando sus artículos personales, incluyendo un cuadro de Karl Marx que lucía en las paredes de la que fue su trinchera desde el 13 de febrero de 2026 defendiendo la Nueva Escuela Mexicana.
Reporteros mostraron que tras su salida, tomó el Metro de la CDMX en la línea 3 hasta llegar a una parada de camiones que lo llevaría a Texcoco, compartiendo que luego se iría a Ciudad Juárez.
Marx Arriaga volverá a ser maestro en Ciudad Juárez
Tras dejar la trinchera en su oficina de la SEP, Marx Arriaga tomó rumbo a Texcoco con su cuadro de Karl Marx para luego tomar un vuelo a Ciudad Juárez.
El exfuncionario público compartió a reporteros que volvería a ser maestro en Ciudad Juárez como pasó antes de que fuera contratado para trabajar en la SEP.
Los dichos de Marx Arriaga fueron comprobados cuando hoy 18 de febrero de 2026 compartió su boleto de avión para Ciudad Juárez adquirido por Aeroméxico con salida a las 8:10 am.
A diferencia de lo que se esperaría, el maestro tomó su vuelo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), más no en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) que se inauguró en 2022.
Por otra parte, compartió su reaparición tras su despido de la SEP y aprovechó para recordar que Mario Delgado le estaba regalando una Embajada para negar los “moches” que aseguran pedía a maestros.




