La renuncia de Joe Kent a la dirección del Centro Nacional de Contraterrorismo marca una importante ruptura en la administración de Donald Trump.

A poco de hacer pública su renuncia en redes sociales, desde su oficina y frente a medios, Trump reacciona, tacha de débil a Joe Kent, quien fue su fiel seguidor hasta que expresó su oposición por la guerra en Irán.

“Es un buen tipo, pero siempre pensé que era débil en seguridad”, señala.

Donald Trump

Y marcando una línea entre ambos, celebra que haya dimitido principalmente porque no cree que Irán sea una amenaza para Estados Unidos, palabras con las que no está en desacuerdo.

“No lo conocía bien, pensé que parecía un tipo bastante agradable, pero cuando leí su declaración, me di cuenta de que es algo bueno que se haya ido, porque dijo que Irán no era una amenaza”

Donald Trump

Donald Trump insiste: Irán sí representa una amenaza

La postura de Donald Trump sobre Irán es clara: Estados Unidos responderá ante cualquier ataque y provocación, a la par que colabora con intensos bombardeos con Israel, tal y como lo viene haciendo desde el pasado 28 de febrero.

Trump se justifica: Irán sí representa un riesgo para la nación.

“Todos los países se dieron cuenta de la amenaza que era Irán. La pregunta es si querían o no hacer algo al respecto”

Donald Trump

Las palabras del Presidente de Estados Unidos echan por tierra la petición de Joe Kent, quien en su carta invitó al mandatario a reflexionar sobre su actuar en Irán.

Casa Blanca respalda a Trump sobre su postura contra Irán

A Trump lo respalda la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien asegura que Estados Unidos tenía pruebas sólidas e irrefutables de que Irán los atacaría primero.

Pruebas que se recopilaron de diversas fuentes y factores, las cuales motivaron al mandatario a tomar acción.

“El presidente Trump jamás tomaría la decisión de desplegar recursos militares contra un adversario extranjero sin tener en cuenta ningún factor”

Karoline Leavitt. Portavoz de la Casa Blanca
Karoline Leavitt

Asimismo, Leavitt, de 28 años de edad, echa por tierra que Trump esté actuando bajo la influencia de terceros.

Estados Unidos, dice, inició la Operación Furia Épica porque se dio cuenta que Irán expandía su arsenal de misiles, que en combinación con sus recursos navales, representaban una amenaza mayor. Su objetivo final era hacerse de un cargamento de armas nucleares.

Ante esto, Trump intentó negociar, les perdonaría las sanciones y les proporcionaría combustible a cambio de una alianza, la cual fue rechazada.

“La absurda acusación de que el presidente Trump tomó esta decisión bajo la influencia de terceros, incluso de países extranjeros, es insultante y ridícula. El presidente Trump ha sido extraordinariamente coherente y ha afirmado durante décadas que Irán nunca podrá poseer un arma nuclear“

Karoline Leavitt. Portavoz de la Casa Blanca