La administración de Donald Trump anunció que no continuará con la creación de un fondo de 1 mil 800 millones de dólares destinado a aliados investigados durante el gobierno anterior.
El anuncio fue realizado por el fiscal general interino Todd Blanche, quien informó ante legisladores que el proyecto enfrentó obstáculos judiciales y críticas dentro del propio Partido Republicano.
La propuesta había generado controversia por contemplar compensaciones para personas cercanas a Donald Trump que fueron objeto de investigaciones federales durante la presidencia de Joe Biden.




Gobierno de Estados Unidos frena iniciativa tras cuestionamientos legales
Durante una comparecencia ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Blanche confirmó que la administración decidió abandonar definitivamente el mecanismo financiero propuesto.
El funcionario sostuvo que las razones expuestas previamente por Trump sobre presuntos abusos judiciales continúan vigentes, aunque aclaró que el fondo no avanzará.

La iniciativa surgió mediante un acuerdo entre el Servicio de Impuestos Internos y abogados vinculados a la familia del mandatario estadounidense.
Dicho acuerdo estaba relacionado con demandas por la divulgación de declaraciones fiscales de Trump, lo que posteriormente abrió la posibilidad de financiar compensaciones.
Sin embargo, la propuesta provocó inconformidad entre opositores y también dentro de sectores republicanos que cuestionaron su utilidad y alcance.
Entre las voces críticas destacó el líder republicano en el Senado, John Thune, quien manifestó no comprender el propósito específico del fondo.
El proyecto enfrentó además reveses judiciales recientes, incluida una suspensión temporal ordenada por una jueza federal de Virginia y una investigación paralela en Miami.
Con esta decisión, la administración de Donald Trump cierra un capítulo marcado por controversias legales y políticas en torno al apoyo económico para aliados investigados.
