El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, reapareció públicamente tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní y emitió un mensaje a la nación luego del asesinato del líder supremo, Alí Jameneí.
En una transmisión por la televisión estatal, el mandatario calificó la muerte de Alí Jameneí como una “gran tragedia” y envió condolencias al pueblo iraní en medio de la creciente tensión en Medio Oriente.
Además, confirmó que asumirá un nuevo papel dentro del sistema de sucesión iraní y que encabezará el liderazgo del país de manera temporal mientras se define el proceso institucional correspondiente.




Masoud Pezeshkian confirma que Irán continuará ataques contra bases de Estados Unidos e Israel
Durante su mensaje, el presidente iraní aseguró que las Fuerzas Armadas actuarán con “firmeza” y continuarán los ataques contra bases militares estadounidenses instaladas en Medio Oriente.
También advirtió que habrá acciones contra objetivos israelíes, aunque no precisó cómo ni cuándo se llevarán a cabo estas operaciones defensivas.
Sus declaraciones se producen después de que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtiera sobre ataques militares a gran escala contra Irán en los próximos días, sin ofrecer mayores detalles.
La escalada de tensiones ha incrementado la incertidumbre en la región y mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Masoud Pezeshkian califica muerte de Alí Jameneí como “declaración de guerra contra los musulmanes”
En su mensaje, Masoud Pezeshkian afirmó que el asesinato del líder supremo iraní constituye una “declaración abierta de guerra contra los musulmanes”, especialmente contra la comunidad chií.
“El asesinato del más alto cargo político de la República Islámica de Irán y autoridad religiosa del mundo chií, por parte del eje estadounidense-sionista, se considera una declaración abierta de guerra contra los musulmanes”
Masud Pezeshkian, presidente de Irán
Asimismo, describió el hecho como “la mayor prueba que enfrenta hoy el mundo islámico” y justificó las represalias emprendidas por Irán contra países de Oriente Medio aliados de Estados Unidos, donde existen bases militares estadounidenses.
La situación marca uno de los momentos más críticos para Irán y podría redefinir el equilibrio político y militar en la región.

