Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, vinculó la revisión del T-MEC con cooperación de México en agua y seguridad.
Durante su reciente comparecencia ante el Comité de Finanzas del Senado, Jamieson Greer aseguró que el futuro del T-MEC depende de una alianza absoluta en múltiples frentes entre Estados Unidos y México.
Jamieson Greer condiciona acuerdo del T-MEC a cooperación total de México en agua y seguridad
Jamieson Greer señaló que para la administración de Donald Trump resultaría inviable ratificar o renovar el T-MEC si no existe una reciprocidad clara con México en áreas críticas que impactan directamente la estabilidad regional.
Esta advertencia estratégica se manifiesta mientras las delegaciones de Estados Unidos y México agotan la tercera ventana de negociaciones del T-MEC en la CDMX.
Greer, quien tiene previsto entrevistarse con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, subrayó que la prosperidad de la relación económica bilateral ya no puede verse de forma aislada,
Por el contrario, afirmó que se trata de un engranaje que exige el cumplimiento estricto de pactos previos y la salvaguarda de la frontera común.

La controversia por el suministro de agua del Río Bravo, estipulada en el Tratado de 1944, se ha convertido en un punto de fricción central en la mesa de diálogo comercial.
Ante las quejas de representantes texanos por retrasos mexicanos en las entregas de agua, la oficina del USTR reconoció que, aunque la gestión hídrica pertenece al Departamento de Estado, la disposición política para avanzar en el T-MEC está ligada a saldar esta deuda.
En respuesta, el gobierno de México ha vinculado la capacidad de envío a la frecuencia de las lluvias, sugiriendo un monitoreo anual para ajustar las cuotas pactadas de 350 mil acres-pie anuales.



