En medio de la escalada de ataques entre Israel, Estados Unidos e Irán, las Fuerzas Armadas israelíes aseguraron haber eliminado al nuevo jefe militar iraní.
De acuerdo con el ejército israelí, se trata de Abu al-Qassem Baba’iyan, identificado como el nuevo jefe de la Oficina Militar del Líder Supremo y jefe del Estado Mayor del Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya.
Esta información no ha sido corroborada por las fuerzas de Irán que siguen defendiendo su territorio de los ataques de Israel y Estados Unidos.




Israel acusa al nuevo jefe militar de Irán de emplear fuerzas terroristas
Las autoridades militares de Israel afirmaron que Baba’iyan era responsable de coordinar a distintas organizaciones armadas vinculadas al régimen iraní, para ejecutar operaciones militares y misiones de emergencia.
Según el ejército israelí, el funcionario desempeñaba un papel clave en la planificación y ejecución de operaciones del aparato militar iraní.

Asimismo, señalaron que su eliminación se suma a una serie de bajas de figuras relevantes del gobierno iraní llevadas a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel desde el inicio de la Operación León Rugiente, así como en acciones previas.
Israel admite que la guerra podría durar mucho tiempo
Por otra parte, el jefe del Estado Mayor de Israel, el teniente general Eyal Zamir, afirmó este domingo que el conflicto podría prolongarse durante un periodo considerable.
En un video difundido por el ejército, Zamir señaló que el país se mantiene en estado de emergencia desde hace dos años.
“Israel está en estado de emergencia desde hace dos años. Debemos prepararnos para que esto continúe durante mucho tiempo y tener paciencia”
teniente general Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor de Israel
Durante la misma jornada, Israel también aseguró haber atacado el cuartel general de la llamada “fuerza espacial” del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica en Teherán.
Por su parte, el ejército de Irán advirtió este domingo que golpeará instalaciones petroleras en la región si Israel continúa los ataques contra su infraestructura energética, después de un bombardeo contra cuatro depósitos y un centro logístico que dejó a Teherán en la oscuridad en pleno día.

