Cuba aseguró que los canales de diálogo con Estados Unidos están completamente paralizados, en medio de la creciente presión ejercida por la administración de Donald Trump contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
Lianys Torres Rivera, principal diplomática cubana en Washington, señaló que ambos países ya no logran siquiera establecer una agenda básica para continuar las conversaciones. “No hay negociaciones”, sostuvo en entrevista con Bloomberg.
Donald Trump endurece sanciones contra Cuba
El gobierno de Estados Unidos ha incrementado las medidas de presión contra Cuba, entre ellas restricciones que han afectado el suministro de combustible y a empresas extranjeras que operan en la isla.
De acuerdo con Torres Rivera, esta situación ha agravado la crisis energética cubana, con apagones que pueden extenderse hasta 20 horas al día. La diplomática calificó la situación como una “guerra sin bombas” y rechazó que Cuba represente una amenaza para Estados Unidos.

La administración Donald Trump, sin embargo, sostiene que el principal obstáculo para mejorar las relaciones es el gobierno cubano y su manejo de la economía y el poder político.
El estancamiento ocurre después de que, a principios de 2026, funcionarios de Cuba y Estados Unidos reconocieran que mantenían conversaciones, incluso integrantes del equipo de Marco Rubio se reunieron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro.
Cuba afirma estar dispuesta a realizar cambios económicos, pero sostiene que su sistema político no está sujeto a negociación. La tensión entre Washington y La Habana continúa así sin una salida diplomática clara, mientras las sanciones aumentan la presión sobre una economía ya golpeada.


